Hay veces que un libro o una simple frase te hace reflexionar. Como ya sabéis, la semana pasada me compré el libro de Alicia en el País de las Maravillas. Y la verdad, es un libro cortito, pero el que tienes que leer con mucha atención, pues está lleno de pequeños detalles. Y para muestra un botón:
Os pongo en situación: Este fragmento pertenece a uno de los primeros capítulos en los que Alicia, después de beber la poción se vuelve pequeña. Después, se come un trocito de pastel y alcanza los tres metros... pensando que nunca recuperará su tamaño Alicia se pone a llorar, pero luego se vuelve otra vez pequeñita.
[...] su pié resbaló y acto segido, ¡plaf!, estaba en agua salada hasta el cuello. Lo primero que se le ocurrió es que había caido al mar. [..]Sin embargo, no tardo en comprender que se encontraba en el charco de lágrimas que había derramado cuando medía casi tres metros de altura. -¡Cuánto siento haber llorado tanto!-exclamó Alicia, mientras nadaba para salir de allí-.¡Supongo que ahora voy a sufrir el castigo ahogándome en mis propias lágrimas!¡Será algo muy extraño![...] (Lewis Carroll)
Leyendo este fragmento me he dado cuenta, que a veces lloramos y nos sentimos mal por algo que creemos que es demasiado para nosotros y no nos damos cuenta de la tontería que estamos cometiendo, hasta que no vienen problemas REALMENTE GRANDES y nos arrepentimos de haber derramado esas lágrimas por cosas tan banales.
Desgraciadamente, no nos damos cuenta. Por eso creo que hay veces que es bueno pararse a pensar si realmente es 'tan fuerte' eso que nos pasa, para así no ahogarnos en un vasito de agua... porque si lo hacemos así, después nos ahogaremos en nuestras propias lágrimas, como le pasó a Alicia.
Espero que este trocito de 'cuento para niños' os haga reflexionar por lo menos tanto como me lo hizo a mí. Y para el fin de semana os dejo con un vídeo que viene muy al caso:
sábado, 21 de noviembre de 2009
domingo, 15 de noviembre de 2009
Una auténtica liberación emocional
Exactamente, eso es lo que me ha pasado hoy. Me he reencontrado conmigo misma y con mis ideas y eso ha provocado una autentica liberación emocional.
Después del “notición” del viernes, me quedé un poco lo que se dice “chof”. Era algo que se veía venir, pero aun así me hizo sentir bastante apagada. Y bueno, eso me hizo ver grandes otras cosas que en realidad eran pequeñas y empecé a sentirme mal en general. Por temas varios.
Hoy a medio día, he decidido que ya bastaba de refugiarme en mi “microclima” hundida en el sofá, en el brasero y mirando la tele sin ver nada. Tenía que salir y despejarme, pero necesitaba hacerlo sola.
Así que me he calzado las zapatillas de deporte (porque se preveía que el paseo fuera largo) y de paso me he llevado la cámara, porque justo cuando no la llevas es cuando decides que te hace falta. Así que he salido con ella en la mano. Ella y mis pensamientos eran la única compañía que tenía.
He salido a andar y he pensado que había un barrio de Granada que me quedaba por “descubrir” . Tenía que mirarlo desde otra perspectiva. El Realejo. Siempre paso por allí para ir a clase de inglés, pero como siempre voy tarde o cansada o renegando porque está muy lejos, pues nunca me había parado a ‘disfrutarlo’. He callejeado para volver al mismo sitio, he subido y bajando calles estrechitas, que me hacían olvidarme de que realmente estaba en una ciudad. Parecía un pueblo pequeñito y lleno de encanto.
He pasado un ratito disfrutando del Campo del Príncipe y la vida que tiene, y más hoy, un domingo por la tarde y con el tiempo que hacía. Sentada debajo del Cristo de los Favores me he dedicado a observar a los padres jugando con los niños y a la cantidad de guiris que, como yo, observaban todo el ambiente. He hecho un par de fotos al Cristo, que dentro de las Imágenes, es la que más me gusta… no “el de los Favores” sino todos en general, me gusta mucho la expresión de los rostros de los ‘Cristos’. Así que lo he dejado impreso…
Despues he vuelto a la Calle Molinos andando y viendo la cantidad de Graffitis de “El niño de las Pinturas” que hay por allí. Al final he terminado viendo atardecer desde un banco sentada al lado del Alhambra Palace. Yo sola con mis pensamientos. Y aquí es cuando ha pasado todo, de repente he empezado a pensar sobre lo que estaba siendo mi vida últimamente y he encontrado muchísimas cosas buenas que he ido dejando pasar por culpa de una sola que estaba nublando mi vida; todo se puede resumir en “si lloras por ver el Sol, las lágrimas no te dejarán ver las Estrellas”. Entonces ha sido como sin saber por qué, me he encontrado conmigo misma… con la Feli que siempre ha estado hay dentro pero que he estado tapando. Esa nube me había obligado a ver la mitad de las personas que están a mi alrededor, a sentir la mitad de ellas y ¿cómo no? a disfrutar la mitad de las cosas. Y cuando se ha destapado todo eso, he empezado a llorar, pero lo más bonito de todo es que no ha sido de tristeza. Ha sido como una LIBERACIÓN EMOCIONAL.
Algo que tenía que soltar, que llevaba tiempo ahí dentro y no lo había sacado desde entonces. Y si las cosas no se sacan… malo. Como dice Pereza “que no se quede dentro, que luego huele a muerto”. Pues se ve que hoy ha sido mi momento y se han dado las circunstancias para que salga todo. Y necesitaba hacerlo sola, porque no me apetecía que nadie me consolara, porque ese llanto no necesitaba consuelo (porque repito no ha sido de pena), solo necesitaba ser soltado y punto. Así que allí sentada en mi banco y abrazada a mis rodillas he dejado fluir todo lo que había dentro de mí. Es verdad que la gente me miraba un poco raro, incluso una mujer me ha preguntado si me pasaba algo. Pero le he contestado que no y se ha ido tan tranquila.
Bueno después de esta liberación de emociones he decidido que era el momento de continuar y poco a poco volver a casa, para terminar de asentarlo todo….
No sin antes pasar por el Arco de la Justicia, que siempre me asombra y me hace recordar la leyenda de la mano y la llave. He bajado por la Cuesta de los Chinos para llegar a la Cuesta Gomérez, pero no he llegado a Plaza Nueva, he cruzado la calle Pavaneras y he bajado por San Matías hasta la Fuente de las Batallas. Donde por fín, después de dos semanas queriendo ir, me he dado una vuelta por la Feria del Libro… y ¡he caído! ¿A que no sabéis que libro me he comprado? (Aclarando: LIBROS).
Alicia en el País de las Maravillas.
Alicia a través del Espejo (La segunda parte de Alicia en el País de las Maravillas)
El Mago de Oz.
Os preguntaréis ¿no había otros más infantiles? Pues sí, si había… pero tenía muchas ganas de leerme los originales, no la versión de Disney y yo se que los “cuentos infantiles” siempre se interpretan de otra manera vistos desde la “madurez” o por lo menos desde la inocencia perdida.
De ahí ya he pensado que era el momento de volver a casa, mucho más animada, mucho mejor, mucho más ‘liberada’…. .
Me ha encantado la experiencia de encontrarme conmigo misma… ME CAIGO BIEN Y SOY AGRADABLE.
Después del “notición” del viernes, me quedé un poco lo que se dice “chof”. Era algo que se veía venir, pero aun así me hizo sentir bastante apagada. Y bueno, eso me hizo ver grandes otras cosas que en realidad eran pequeñas y empecé a sentirme mal en general. Por temas varios.
Hoy a medio día, he decidido que ya bastaba de refugiarme en mi “microclima” hundida en el sofá, en el brasero y mirando la tele sin ver nada. Tenía que salir y despejarme, pero necesitaba hacerlo sola.
Así que me he calzado las zapatillas de deporte (porque se preveía que el paseo fuera largo) y de paso me he llevado la cámara, porque justo cuando no la llevas es cuando decides que te hace falta. Así que he salido con ella en la mano. Ella y mis pensamientos eran la única compañía que tenía.
He salido a andar y he pensado que había un barrio de Granada que me quedaba por “descubrir” . Tenía que mirarlo desde otra perspectiva. El Realejo. Siempre paso por allí para ir a clase de inglés, pero como siempre voy tarde o cansada o renegando porque está muy lejos, pues nunca me había parado a ‘disfrutarlo’. He callejeado para volver al mismo sitio, he subido y bajando calles estrechitas, que me hacían olvidarme de que realmente estaba en una ciudad. Parecía un pueblo pequeñito y lleno de encanto.
He pasado un ratito disfrutando del Campo del Príncipe y la vida que tiene, y más hoy, un domingo por la tarde y con el tiempo que hacía. Sentada debajo del Cristo de los Favores me he dedicado a observar a los padres jugando con los niños y a la cantidad de guiris que, como yo, observaban todo el ambiente. He hecho un par de fotos al Cristo, que dentro de las Imágenes, es la que más me gusta… no “el de los Favores” sino todos en general, me gusta mucho la expresión de los rostros de los ‘Cristos’. Así que lo he dejado impreso…
Despues he vuelto a la Calle Molinos andando y viendo la cantidad de Graffitis de “El niño de las Pinturas” que hay por allí. Al final he terminado viendo atardecer desde un banco sentada al lado del Alhambra Palace. Yo sola con mis pensamientos. Y aquí es cuando ha pasado todo, de repente he empezado a pensar sobre lo que estaba siendo mi vida últimamente y he encontrado muchísimas cosas buenas que he ido dejando pasar por culpa de una sola que estaba nublando mi vida; todo se puede resumir en “si lloras por ver el Sol, las lágrimas no te dejarán ver las Estrellas”. Entonces ha sido como sin saber por qué, me he encontrado conmigo misma… con la Feli que siempre ha estado hay dentro pero que he estado tapando. Esa nube me había obligado a ver la mitad de las personas que están a mi alrededor, a sentir la mitad de ellas y ¿cómo no? a disfrutar la mitad de las cosas. Y cuando se ha destapado todo eso, he empezado a llorar, pero lo más bonito de todo es que no ha sido de tristeza. Ha sido como una LIBERACIÓN EMOCIONAL.
Algo que tenía que soltar, que llevaba tiempo ahí dentro y no lo había sacado desde entonces. Y si las cosas no se sacan… malo. Como dice Pereza “que no se quede dentro, que luego huele a muerto”. Pues se ve que hoy ha sido mi momento y se han dado las circunstancias para que salga todo. Y necesitaba hacerlo sola, porque no me apetecía que nadie me consolara, porque ese llanto no necesitaba consuelo (porque repito no ha sido de pena), solo necesitaba ser soltado y punto. Así que allí sentada en mi banco y abrazada a mis rodillas he dejado fluir todo lo que había dentro de mí. Es verdad que la gente me miraba un poco raro, incluso una mujer me ha preguntado si me pasaba algo. Pero le he contestado que no y se ha ido tan tranquila.
Bueno después de esta liberación de emociones he decidido que era el momento de continuar y poco a poco volver a casa, para terminar de asentarlo todo….
No sin antes pasar por el Arco de la Justicia, que siempre me asombra y me hace recordar la leyenda de la mano y la llave. He bajado por la Cuesta de los Chinos para llegar a la Cuesta Gomérez, pero no he llegado a Plaza Nueva, he cruzado la calle Pavaneras y he bajado por San Matías hasta la Fuente de las Batallas. Donde por fín, después de dos semanas queriendo ir, me he dado una vuelta por la Feria del Libro… y ¡he caído! ¿A que no sabéis que libro me he comprado? (Aclarando: LIBROS).
Alicia en el País de las Maravillas.
Alicia a través del Espejo (La segunda parte de Alicia en el País de las Maravillas)
El Mago de Oz.
Os preguntaréis ¿no había otros más infantiles? Pues sí, si había… pero tenía muchas ganas de leerme los originales, no la versión de Disney y yo se que los “cuentos infantiles” siempre se interpretan de otra manera vistos desde la “madurez” o por lo menos desde la inocencia perdida.
De ahí ya he pensado que era el momento de volver a casa, mucho más animada, mucho mejor, mucho más ‘liberada’…. .
Me ha encantado la experiencia de encontrarme conmigo misma… ME CAIGO BIEN Y SOY AGRADABLE.
sábado, 14 de noviembre de 2009
Y llegó el Día
La entrada de hoy pone fin a lo que ha sido una auténtica agonía. A lo que fue en un principio el principal motor que me llevó a abrir este blog para expresar lo que todo ello estaba suponiendo en mi vida.
Ayer, como todos los viernes desde hace dos meses, salieron nuevas listas de resultas. Esta vez, eran especiales aunque no por eso las viví con mayor emoción, eran LAS ÚLTIMAS. Y como estaréis suponiendo por mi manera de escribirlo, NO ENTRÉ.
La verdad esto era la crónica de una muerte anunciada, pero dicen que mientras hay vida hay esperanza y aunque sabíamos que era algo que parecía imposible, mientras hubiera listas siempre te quedaba esa cosita de decir... ¡todavía pueden renunciar dos! Pero no lo han hecho. Ayer, como iba siendo ya costumbre, a las 12 de la noche me llegó un mensaje al móvil en el que se me informaba que las últimas listas de resultas ya estaban publicadas. Y yo las miré y ahí estaba, como siempre, la fatídica frase: Pendiente de adjudicación.
Quedarse a las puertas de algo siempre es más doloroso. Yo me he quedado la segunda y a 0.03 puntos de entrar.
Pero lo peor de todo es la impotencia de saber que si hubiera echado la prescripcion en cualquiera de las otras provincias andaluzas ahora mismo estaría dentro. Y el año que viene podría haber vuelto a Granada y terminaría aquí. No estaría escribiendo esto y todo sería un poquitín más fácil. Y es que como bien dice la frase que últimamente repito hasta saciarme: "Más vale un por si acaso que un si yo lo hubiera sabido". Pero ahora mismo es tarde para lamentarse. Ya no hay vuelta a atrás.
Poco más que decir por hoy. Próximamente entradas más animadas os lo prometo. Solo me queda terminar de aceptarlo.
Ayer, como todos los viernes desde hace dos meses, salieron nuevas listas de resultas. Esta vez, eran especiales aunque no por eso las viví con mayor emoción, eran LAS ÚLTIMAS. Y como estaréis suponiendo por mi manera de escribirlo, NO ENTRÉ.
La verdad esto era la crónica de una muerte anunciada, pero dicen que mientras hay vida hay esperanza y aunque sabíamos que era algo que parecía imposible, mientras hubiera listas siempre te quedaba esa cosita de decir... ¡todavía pueden renunciar dos! Pero no lo han hecho. Ayer, como iba siendo ya costumbre, a las 12 de la noche me llegó un mensaje al móvil en el que se me informaba que las últimas listas de resultas ya estaban publicadas. Y yo las miré y ahí estaba, como siempre, la fatídica frase: Pendiente de adjudicación.
Quedarse a las puertas de algo siempre es más doloroso. Yo me he quedado la segunda y a 0.03 puntos de entrar.
Pero lo peor de todo es la impotencia de saber que si hubiera echado la prescripcion en cualquiera de las otras provincias andaluzas ahora mismo estaría dentro. Y el año que viene podría haber vuelto a Granada y terminaría aquí. No estaría escribiendo esto y todo sería un poquitín más fácil. Y es que como bien dice la frase que últimamente repito hasta saciarme: "Más vale un por si acaso que un si yo lo hubiera sabido". Pero ahora mismo es tarde para lamentarse. Ya no hay vuelta a atrás.
Poco más que decir por hoy. Próximamente entradas más animadas os lo prometo. Solo me queda terminar de aceptarlo.
viernes, 6 de noviembre de 2009
¿Dónde colgaba el columpio Heidi?
Lo primero y antes de nada, comentar lo sorprendida que estoy. No hace ni un mes coloqué un contador de visitas, y lo hice porque no tenía nada claro si la gente leía o no el blog, porque los comentarios son más dificiles de conseguir que las visitas. La gente entra, lee y sale. Pero eso es lo que a mí me interesa, ya, si deja un comentario pues mejor que mejor.
Por todo esto lo coloque. La verdad al principio no muy motivada ya que este era un blog "familiar" que sabían mis amigos y que en un principio se creó para dar respuesta a todas aquellas preguntas inevitables que surgen una vez acabada la carrera... la más significativa de todas ¿y ahora que vas a hacer? Como me cansé de responder mil veces lo mismo, decidí ir contando aquí como se iba desarrollando mi vida post-universitaria.
Pero pronto descubrí que escribir me gusta más de lo que yo creía y que expresar sentimientos, soltarlos al 'ciberespacio' para que los lean presonas anónimas, y no tan anónimas era una tarea ¡más que reconfortante! Y este blog ha ido siendo testigo de las cosas más representativas que han pasado desde Agostó hasta ahora. Como resultado de esta motivación por escribir, de mi manera de expresar las cosas y de seguidores muy fieles y especiales... he de destacar tres de ellos: La primera mi madre, que lo lee y lo comenta con su 'orgullo de madre', la segunda mi prima Ana, que pasen los años que pasen, siempre será mi prima de mi alma y sorprendentemente otra Gran seguidora. Y el último Jose, el terapeutilla....
Gracias a todos ellos y a muchos más... llegué a las ¡1000 visitas! Se dice pronto, pero mil visitas... no me lo habría imaginado nunca. Una cosa que empezó como una prueba.
Y ahora el verdadero motivo de la actualización de hoy: Mi Visita express a Madrid.
Como todos ya sabéis, M. Elena es super fan de Luis Piedrahita y poco a poco ha ido haciendome a mí otra seguidora. Ambas participamos en un concurso de post-it que propuso este en su blog (os aconsejo visitarlo).
Marie, que es toda una artistaza (y no es orgullo de amiga) ganó y como premio, obtuvo dos entradas para ir a uno de sus espectáculos además de un libro dedicado por él.
Pues ya lo teníamos todo y solo quedaba concretar un día para irnos. ¡Menos mal que no estamos haciendo nada! (o por lo menos casi nada) pero con todo lo poco que tenemos que hacer, no encontramos ni un solo fin de semana en el que ambas pudieramos ir. Así que debíamos ir entre semana. -Muy bien, pues vamos entre semana- Pero resulta que yo trabajo (una mísera hora al día si, pero trabajo) asi que si nos vamos un jueves, yo tengo que estar aquí el viernes por la mañana. Una locura, eso es lo que era. Pero ¿acaso no estoy yo acostumbrada a este tipo de cosas? Hagamos un repaso....
1.- Bodies (Barcelona) Fui a Barcelona con Yolanda, un viernes por la tarde y volví el domingo por la mañana y el dato más importante: El lunes tenía un examen.
2.- Bodies (Madrid). Cogí un bus a las 9 de la mañana y estaba aquí ese mismo día sobre las 12 de la noche...
¿iba a ser esto algo nuevo para mí? Entonces ¿por qué no hacerlo?
Pues así lo hicimos, yo me fuí esa mañana a trabajar, con la mochila preparada, el móvil cargado y la cámara vacía.
Cuando salí, (que aquí tengo que hacer un inciso, que por pocas y salgo; que no habrá días en el mundo que tuvieron que venir precísamente ese día a darnos un curso sobre riesgos laborales; Un curso super interesante por cierto, un chico nos advirtió que si escuchábamos un ruido electrico (bzzzz) en cualquier aparato que lo desenchufáramos rápidamente..,) bueno después de esta clase magistral sobre seguridad en el puesto de trabajo... conseguí salir e ir directamente hacia la estación de autobuses, donde ya me esperaba M.Elena, super emocionada con su mochíla 'cual colegiala' con bocadillitos incluidos.
Tras un par de vueltecitas, volvimos a 'La Chocita' para ver el el segundo espectaculo... yo iba con muy pocas expectativas, ya que Luispi había dejado el listón muy alto. Pero ahí estaban ellos, dándolo todo y sacando las carcajadas a los allí presentes.
El mejor momento fue el que da título a esta entrada, cuando nos plantearon esa misma pregunta ¿Dónde colgaba el columpio de la intro, Heidi? y peor aun ¿quién le empujaba?
Después de otro rato de risas, a las 12 de la noche, volvemos a la 'Estación Sur' donde nos montaremos en un autobús que nos llevará a casita de nuevo. Y efectivamente a las 6:25am de hoy viernes, estabamos en casa con los ojos brillantes del sueño pero ¿cómo no? también un de la emoción por haber vivido tantas cosas en tan poco tiempo.
¡Hasta la próxima!
Por todo esto lo coloque. La verdad al principio no muy motivada ya que este era un blog "familiar" que sabían mis amigos y que en un principio se creó para dar respuesta a todas aquellas preguntas inevitables que surgen una vez acabada la carrera... la más significativa de todas ¿y ahora que vas a hacer? Como me cansé de responder mil veces lo mismo, decidí ir contando aquí como se iba desarrollando mi vida post-universitaria.
Pero pronto descubrí que escribir me gusta más de lo que yo creía y que expresar sentimientos, soltarlos al 'ciberespacio' para que los lean presonas anónimas, y no tan anónimas era una tarea ¡más que reconfortante! Y este blog ha ido siendo testigo de las cosas más representativas que han pasado desde Agostó hasta ahora. Como resultado de esta motivación por escribir, de mi manera de expresar las cosas y de seguidores muy fieles y especiales... he de destacar tres de ellos: La primera mi madre, que lo lee y lo comenta con su 'orgullo de madre', la segunda mi prima Ana, que pasen los años que pasen, siempre será mi prima de mi alma y sorprendentemente otra Gran seguidora. Y el último Jose, el terapeutilla....
Gracias a todos ellos y a muchos más... llegué a las ¡1000 visitas! Se dice pronto, pero mil visitas... no me lo habría imaginado nunca. Una cosa que empezó como una prueba.
Y ahora el verdadero motivo de la actualización de hoy: Mi Visita express a Madrid.
Como todos ya sabéis, M. Elena es super fan de Luis Piedrahita y poco a poco ha ido haciendome a mí otra seguidora. Ambas participamos en un concurso de post-it que propuso este en su blog (os aconsejo visitarlo).
Marie, que es toda una artistaza (y no es orgullo de amiga) ganó y como premio, obtuvo dos entradas para ir a uno de sus espectáculos además de un libro dedicado por él.
Pues ya lo teníamos todo y solo quedaba concretar un día para irnos. ¡Menos mal que no estamos haciendo nada! (o por lo menos casi nada) pero con todo lo poco que tenemos que hacer, no encontramos ni un solo fin de semana en el que ambas pudieramos ir. Así que debíamos ir entre semana. -Muy bien, pues vamos entre semana- Pero resulta que yo trabajo (una mísera hora al día si, pero trabajo) asi que si nos vamos un jueves, yo tengo que estar aquí el viernes por la mañana. Una locura, eso es lo que era. Pero ¿acaso no estoy yo acostumbrada a este tipo de cosas? Hagamos un repaso....
1.- Bodies (Barcelona) Fui a Barcelona con Yolanda, un viernes por la tarde y volví el domingo por la mañana y el dato más importante: El lunes tenía un examen.
2.- Bodies (Madrid). Cogí un bus a las 9 de la mañana y estaba aquí ese mismo día sobre las 12 de la noche...
¿iba a ser esto algo nuevo para mí? Entonces ¿por qué no hacerlo?
Pues así lo hicimos, yo me fuí esa mañana a trabajar, con la mochila preparada, el móvil cargado y la cámara vacía.
Cuando salí, (que aquí tengo que hacer un inciso, que por pocas y salgo; que no habrá días en el mundo que tuvieron que venir precísamente ese día a darnos un curso sobre riesgos laborales; Un curso super interesante por cierto, un chico nos advirtió que si escuchábamos un ruido electrico (bzzzz) en cualquier aparato que lo desenchufáramos rápidamente..,) bueno después de esta clase magistral sobre seguridad en el puesto de trabajo... conseguí salir e ir directamente hacia la estación de autobuses, donde ya me esperaba M.Elena, super emocionada con su mochíla 'cual colegiala' con bocadillitos incluidos.
13,30pm, nos montamos en el bus camino de Madrid, después de la tracidional parada en el mismo sitio de siempre, y 5 horas de viaje con una entrada un poco dificultosa a la capital, nos bajamos en la 'Estación Sur'. Desde ahí cogímos el metro rumbo a la Gran Vía madrileña, donde nos esperaba una amiga de M.Elena. Recogímos las entradas y tomamos un cafelito para hacer tiempo.
A las 8 en punto, estabamos entrando al recinto. Teatro "La Chocita del Loro" (nombre gracioso cuanto menos). Un (baboso) amable camarero, nos colocó en primera fila. Que casí podíamos verle los moquillos a Luispi. Tras una breve espera.... el espectáculo comenzó. Risas y más risas durante una hora y algo. Disfrutando como una niña de escuchar el monólogo de los botes de gel en directo... Y de ver a M. Elena con esa cara tan expresiva que tiene vivíendolo todo con gran ilusión.
Cuando el espectáculo acabó, nos invitaron a quedarnos al siguiente (que no era Luispi, pero me reí como nunca). La única condición era abandonar la sala, para que pudieran limpiarla. Así que aprovechamos para salir y visitar al señor roca, que después de tanta risa, mi vejiga lo echaba de menos. Pero justo cuando estaba en la cola, oí como Luis hablaba con Marie, asi que no pude evitar salir y dejar esta tarea tan 'necesaria' para un poco después.
Hablamos con el durante una media horita, mientras tanto nos contó los proyectos que quiere llevar a cabo en su blog, sus nuevas ideas.... y hablar con el en directo, me hizo ver que es una persona muy inteligente y con una gran sensibilidad. Es capaz de ver las cosas desde un punto de vista que al resto de los mortales se nos escapa y de ser una fábrica de ideas originales. Una persona que de esas que están en peligro de extinción. Que me cayó aun mejor, cuando dijo que la gente se iba a "ansiar", mi frase estrella. Nos acompañó al Vips a comprarnos algo para cenar y despues de la foto de rigor y los dos besos, se marchó.
El mejor momento fue el que da título a esta entrada, cuando nos plantearon esa misma pregunta ¿Dónde colgaba el columpio de la intro, Heidi? y peor aun ¿quién le empujaba?
Después de otro rato de risas, a las 12 de la noche, volvemos a la 'Estación Sur' donde nos montaremos en un autobús que nos llevará a casita de nuevo. Y efectivamente a las 6:25am de hoy viernes, estabamos en casa con los ojos brillantes del sueño pero ¿cómo no? también un de la emoción por haber vivido tantas cosas en tan poco tiempo.
¡Hasta la próxima!
viernes, 30 de octubre de 2009
...Cartas....
Hace unas semanas, me pasó algo que me sorprendió mucho.
Me llama mi madre y me dice -¡Oye! ¿A quién conoces tú en Cuba?- Hice un repaso mental a todos mis conocidos y no recordé que ninguno fuera de Cuba o hubiera ido a allí recientemente. –A nadie mamá- Le dije. -¿estás segura?- Y yo ya diciendo, ¡Dios mío! ¿Por qué me pregunta tanto? ¿Qué ha pasado conmigo y con Cuba? -¿Por qué lo preguntas?- y me responde, porque tienes aquí una carta que viene desde Cuba. ¡Osea que no es una postal! ¡es una carta! Escrita y a mi nombre….
-Y ¿De quién es mami?- Y Me respondío con voz de estar intentando leer una letra inteligible… Day…¿Dayana?... De Ciudad de la Habana. ¡¡¡¡¡¡SI la conozco!!!!!!! Respondí. Cuando de repente vinieron a mi mente la cantidad de cartas que habíamos intercambiado.
La historia es la siguiente, de pequeña hace unos diez años, cuando todavía no existía ni el tuenti, ni el Messenger, ni nada de esto, y si existía todavía no estaba a mi alcance… yo cogía direcciones de correo de las revistas (estilo SuperPop) de personas que quería cartearse con gente. Y les escribía. Así conocí a 4 o 5 personas con las cuales no mantengo ningún tipo de relación actualmente. Una era una niña de Madrid, otra de EEUU, Madisson se llamaba y con la que me escribía en inglés… ¡lo que me costaba! Me acuerdo que me mando un dólar americano, que está aun por ahí guardado ¡no me hizo ilusión ni nada! Y la última era Dayana, de Cuba. La verdad enriquecía bastante ver como era la vida de niñas de mi edad, en países como Cuba. Creo que fue por aquel entonces, cuando descubrí el régimen que había en Cuba, cuando le pregunté a mi madre porque todas mis cartas estaban abiertas y selladas con unas letritas naranjas en el borde.
Después fui creciendo, (aunque tampoco he crecido mucho hasta ahora…) y eso lo fui dejando a un lado… la SuperPop pasó a ser la Muy Intersante y las cartas se cambiaron por los e-mails o las conversaciones vía Messenger. Poco a poco dejamos de escribirnos.
Pues bien, hace más o menos dos semanas, recibí esta carta. Ella aun se acordaba de mí y de mi cumpleaños y la carta era para felicitarme el cumpleaños ¡9 años después! Me contó como ha cambiado su vida y quería saber de mí, que era ahora de mi vida y a qué me dedicaba. Casualidades del destino, ella está estudiando medicina (cuando yo digo que Dios y el Destino existen…) y su hermana es enfermera. Que se va a mudar de casa, que tiene un montón de hermanos y mil cosas más. No sabéis como me pudo llegar a emocionar esa carta… ver que después de tanto tiempo, alguien al otro lado del charco, de repente un día se acuerda de ti y decide escribirte y probar si vives en el mismo sitio. Afortunadamente vivo en el mismo sitio y esa carta me ha llegado y ahora con mucho gusto la contestaré.
A parte de mucha ilusión, esta carta me hizo pensar sobre cómo han afectado las nuevas tecnologías a la manera en la que nos comunicamos. Lo que llena un trozo de papel escrito a mano… para que puedas ver la letra de una persona… algo ¡tan personal! En ese tipo de cosas no existe el copiar y pegar y no existe un tipo de letra estipulado que nos unifica a todos. Donde el único toque personal, lo damos con nuestra manera de expresarnos.
Yo soy de las que me gusta escribir y de las que lo hago. NO solo a amigas de la Habana y a gente que vive lejos. También a gente de mi alrededor. Cuando necesito expresar algo, que podría resultar difícil decir con palabras, siempre lo hago así porque creo que es la mejor manera de abrir mi corazón a alguien.
Si lo haces por correo electrónico o por sms, la cosa cambia. En realidad, puede poner lo mismo, pero esas cosas, no puedes guardarlas en el cajón de tu mesita de noche y leerlas cuando te apetezca recordar lo que sentiste cuando lo leíste la primera vez. Afortunadamente, en mi mesilla de noche hay unas cuantas que me gusta releer de vez en cuando y revivir emociones.
No tengo mucho más que decir, solo me gustaría que por lo menos, nos paráramos a reflexionar cómo un simple folio y unos trazos, pueden alcanzar un gran valor. Los sentimientos son siempre lo mejor que podemos ofrecer.
Me llama mi madre y me dice -¡Oye! ¿A quién conoces tú en Cuba?- Hice un repaso mental a todos mis conocidos y no recordé que ninguno fuera de Cuba o hubiera ido a allí recientemente. –A nadie mamá- Le dije. -¿estás segura?- Y yo ya diciendo, ¡Dios mío! ¿Por qué me pregunta tanto? ¿Qué ha pasado conmigo y con Cuba? -¿Por qué lo preguntas?- y me responde, porque tienes aquí una carta que viene desde Cuba. ¡Osea que no es una postal! ¡es una carta! Escrita y a mi nombre….
-Y ¿De quién es mami?- Y Me respondío con voz de estar intentando leer una letra inteligible… Day…¿Dayana?... De Ciudad de la Habana. ¡¡¡¡¡¡SI la conozco!!!!!!! Respondí. Cuando de repente vinieron a mi mente la cantidad de cartas que habíamos intercambiado.
La historia es la siguiente, de pequeña hace unos diez años, cuando todavía no existía ni el tuenti, ni el Messenger, ni nada de esto, y si existía todavía no estaba a mi alcance… yo cogía direcciones de correo de las revistas (estilo SuperPop) de personas que quería cartearse con gente. Y les escribía. Así conocí a 4 o 5 personas con las cuales no mantengo ningún tipo de relación actualmente. Una era una niña de Madrid, otra de EEUU, Madisson se llamaba y con la que me escribía en inglés… ¡lo que me costaba! Me acuerdo que me mando un dólar americano, que está aun por ahí guardado ¡no me hizo ilusión ni nada! Y la última era Dayana, de Cuba. La verdad enriquecía bastante ver como era la vida de niñas de mi edad, en países como Cuba. Creo que fue por aquel entonces, cuando descubrí el régimen que había en Cuba, cuando le pregunté a mi madre porque todas mis cartas estaban abiertas y selladas con unas letritas naranjas en el borde.
Después fui creciendo, (aunque tampoco he crecido mucho hasta ahora…) y eso lo fui dejando a un lado… la SuperPop pasó a ser la Muy Intersante y las cartas se cambiaron por los e-mails o las conversaciones vía Messenger. Poco a poco dejamos de escribirnos.
Pues bien, hace más o menos dos semanas, recibí esta carta. Ella aun se acordaba de mí y de mi cumpleaños y la carta era para felicitarme el cumpleaños ¡9 años después! Me contó como ha cambiado su vida y quería saber de mí, que era ahora de mi vida y a qué me dedicaba. Casualidades del destino, ella está estudiando medicina (cuando yo digo que Dios y el Destino existen…) y su hermana es enfermera. Que se va a mudar de casa, que tiene un montón de hermanos y mil cosas más. No sabéis como me pudo llegar a emocionar esa carta… ver que después de tanto tiempo, alguien al otro lado del charco, de repente un día se acuerda de ti y decide escribirte y probar si vives en el mismo sitio. Afortunadamente vivo en el mismo sitio y esa carta me ha llegado y ahora con mucho gusto la contestaré.
A parte de mucha ilusión, esta carta me hizo pensar sobre cómo han afectado las nuevas tecnologías a la manera en la que nos comunicamos. Lo que llena un trozo de papel escrito a mano… para que puedas ver la letra de una persona… algo ¡tan personal! En ese tipo de cosas no existe el copiar y pegar y no existe un tipo de letra estipulado que nos unifica a todos. Donde el único toque personal, lo damos con nuestra manera de expresarnos.
Yo soy de las que me gusta escribir y de las que lo hago. NO solo a amigas de la Habana y a gente que vive lejos. También a gente de mi alrededor. Cuando necesito expresar algo, que podría resultar difícil decir con palabras, siempre lo hago así porque creo que es la mejor manera de abrir mi corazón a alguien.
Si lo haces por correo electrónico o por sms, la cosa cambia. En realidad, puede poner lo mismo, pero esas cosas, no puedes guardarlas en el cajón de tu mesita de noche y leerlas cuando te apetezca recordar lo que sentiste cuando lo leíste la primera vez. Afortunadamente, en mi mesilla de noche hay unas cuantas que me gusta releer de vez en cuando y revivir emociones.
No tengo mucho más que decir, solo me gustaría que por lo menos, nos paráramos a reflexionar cómo un simple folio y unos trazos, pueden alcanzar un gran valor. Los sentimientos son siempre lo mejor que podemos ofrecer.
lunes, 26 de octubre de 2009
Porque todos los cumpleaños se recuerdan por algo
¿Os acordáis que en la entrada anterior me preguntaba por qué recordaría los 21? Pues ese mismo día tuve respuesta…
La respuesta fue darme cuenta de que tengo los mejores amigos del mundo y paso a contar por qué.
Como ya sabéis M.Elena me dedicó una entrada en su blog, super bonita y muy muy emotiva, Alex también se sumó a la felicitación vía Blog pensando que iba a ser original, pero alguien le había quitado la idea primero.
Era el DÍA de mi cumple, pero como yo tenía pensado celebrarlo el viernes, pues no tenía planes de hacer nada especial. Como Jueves que era, comí y me fui al ingles (renegando por el paseíto que me iba a dar). Había quedado con Luisa en que nos veíamos a las 18,30 en Gran Vía para ir a tomar un café y también ver a Cristino. Pero subiendo para clase, me llama y me dice que la acaba de llamar su madre y no puede quedar, que quedamos directamente a las 7,30 para ir a ver a Cristino. –Vale.¿Me recoges entonces en mi casa?- Le pregunto. Allí nos vemos. Contestó. La verdad, me pareció muy raro que de repente su madre le hubiera dejado a sus sobrinos, pero… ¿por qué no?
La clase de inglés se hizo bastante pesada, era muy densa y no tenía ganas de pensar el día de mi cumple…. Pero por fín salimos. Cuando acabábamos de salir, me llama mi madre que qué hacia -¡Mamá! ¡Pues bajando del inglés! ¿Dónde voy a estar?- La verdad pensé -¿Qué te apuestas a que están en Granada?- Pero solo lo sospeché un ratito pequeño.
Total, resumiendo, que llego a mi casa, abro la puerta y lo único que puedo describir es que hacía un calorazo INCREIBLE, pero 3 microsegundos después se encendió la luz y solo recuerdo un ¡¡¡¡¡¡¡SORPRESAAAAAA!!!!!!! Y cuando reaccioné vi que estaban allí Yolanda, M. Elena, Alex, Santi, María, Tamara, Luisa….. y se abre la puerta y aparecen ¡¡MIS PADRES!! Con Ana… y una tarta (de la Perla) y un 21 encima cantando el cumpleaños feliz y yo que no salía de mi asombro… Todo lleno de globos, confeti… ERA UN CUMPLE COMO LOS DE PEQUEÑA.
Lo único que salía de mi boca era, ¡¡que fuerte, que fuerte!! Y lo único que pude hacer fue abrazarlos a todos y darle un millón de gracias.
Mis padres habían traido comida, sidra y demás cosillas así que nos comimos la tarta y ABRÍ LOS REGALOS, ¡qué regalazos!
Primero abrí el de los amigos y he de decir que ¡me encantó! Un marco de fotos digital. Yolanda y Alex quisieron hacerme pasar un poco de vergüenza y me regalaron… bueno un regalo embarazoso (que da muy buenas vibraciones por cierto). Y Yolanda me hizo ‘regar’ con un cuadro que… ¿Cómo lo describo? Solo puedo decir que ‘es mejor, si lo que me pasa, me pasa contigo’
Después vino el de mis padres… ¡una bolsa del MediaMarkt! I can’t believe it… había tres paquetitos dentro, abro el primero ¡Un trípode! –¡¡Oh Dios!!- Abro el segundo ¡una funda! –No puede ser- y abro el tercero y ¡¡¡¡¡ahí estaba!!!! Una REFLEX. Toda para mí, para trastearla y aprender a hacer fotos e irme de paseo y plasmar las cosas que encuentro, desde mi punto de vista… una cámara para TANTAS COSAS.
Mis padres se fueron y nos quedamos allí cenando Santi, M.Elena, Yolanda, Alex y yo. Porque María tenía que irse a clase de baile y Luisa también nos dejó porque tenía una cosa muy importante que hacer al día siguiente.
Estabamos cenando y suena el timbre, va Alex y me dice, es un hombre que pregunta si esta es la casa de Feli, y ha subido… ¿quién es? (Ellos si lo sabían todo, pero no me dijeron nada) Cuando abrí la puerta era ¡¡¡¡QUIQUE!!!!, ¡Dios! ¿Cuántas sorpresas voy a tener en el mismo día? No pudo venir a la sorpresa pero había prometido pasarse después y se pasó, ¡que ilusión! Pues cuando ya se me había bajado otra vez la emoción suena el timbre…¿y ahora? Esta vez fui yo a abrir y allí estaba ¡JUAN! Y su novia Maite… ¡A mi me iba a dar un infarto con tanta emoción! Ellos se fueron pronto porque Juan tenía que prepararlo todo para irse al día siguiente. Los demás nos quedamos.
Descubrimos que Quique es el hombre orquesta y que le des el instrumento que le des, algo saca. Pero sin duda su instrumento estrella es la Guitarra y cuando la estaba tocando, me vino una inspiración extraña y cogí la cámara y me puse hacer fotos, (en manual ¿eh?). Fue mi primer modelo y esas fueron mis primeras fotos y he de decir que para ser las primeras a mi me gustan… y ¡¡al modelo también!!
Estuvimos en mi piso un ratito mas, y luego salimos a dar una vuelta. Yo tenía un subidón increíble, pero como a las 3 de la mañana decidí que era mejor irse a dormir, porque aunque habíamos celebrado ya el cumple, el viernes habría la fiesta que en un principio estaba preparada.
Cuando me fui a la cama… eran tantas las sensaciones que tenía que no me podía dormir estaba como un niño después de la noche de Reyes, que está deseando que sea por la mañana para poder seguir jugando con sus regalos nuevos. Abría los ojos y ahí estaban todos los regalos, los materiales. Pero los cerraba y me encontraba el mejor regalo de todos… el recuerdo de todas las sensaciones que había vivido ese día. El dia en el que cumplía 21 años y lo compartí con las personas mas importantes que hay en mi vida ahora mismo… con casi todas (Gloria, te eché de menos).
Durante toda la mañana del viernes, estuve limpiando el confeti de mi piso, que para ser solo un canutillo… ¡no veas lo que soltó! Ayudada de mi recientemente descubierta Gran Amiga M.ELENA.
Por la tarde íbamos a hacer la compra para la cena de la noche y llegó mi madre. Con lo cual teníamos coche. Las dos somos unas fanáticas del Mercadona asi que decidimos ir en coche hasta allí. Compramos, pero a la vuelta, una moto se estrelló contra mí coche, pero eso tendrá una entrada a parte. Todos estamos bien.
Llegamos, preparamos la cena que por cierto fue bastante hipocalórica, y riquísima. M. Elena sabe cocinar unas cosas muy CHIC. No le pidas que cocine unas lentejas, pero todo pidele que te haga el plato más refinado del mundo y lo hará.
Todo estaba listo así que nos dispusimos a cenar y a compartir una laaaarga noche de ‘casca’ que son las que más me llenan. Sentados todos los sofás, tapaditos con la manta y hablar y reir hasta que los parpados pesen demasiado. A algunas les pesaron antes que a otras. Y para terminar la noche, como a las 4 de la mañana, me encontré una carta debajo de mi almohada… ¡¡otro regalo!! Un regalo de esos que te llega tan hondo que es de los que no olvidas nunca. Parece que la sorpresas no habían acabado el jueves…
Solo puedo decir que UN MILLÓN DE GRACIAS A TOD@S y que me hicisteis sentir la persona más especial del mundo.
Os quiero
PD: Perdón por el tochazo, pero son tantas emociones.
PD2: No se donde está la cámara compacta y ahí estan la mayoría de fotos, asi que subo las pocas que tengo por aquí. También hay un video, pero se subirá proximamente.
La respuesta fue darme cuenta de que tengo los mejores amigos del mundo y paso a contar por qué.
Como ya sabéis M.Elena me dedicó una entrada en su blog, super bonita y muy muy emotiva, Alex también se sumó a la felicitación vía Blog pensando que iba a ser original, pero alguien le había quitado la idea primero.
Era el DÍA de mi cumple, pero como yo tenía pensado celebrarlo el viernes, pues no tenía planes de hacer nada especial. Como Jueves que era, comí y me fui al ingles (renegando por el paseíto que me iba a dar). Había quedado con Luisa en que nos veíamos a las 18,30 en Gran Vía para ir a tomar un café y también ver a Cristino. Pero subiendo para clase, me llama y me dice que la acaba de llamar su madre y no puede quedar, que quedamos directamente a las 7,30 para ir a ver a Cristino. –Vale.¿Me recoges entonces en mi casa?- Le pregunto. Allí nos vemos. Contestó. La verdad, me pareció muy raro que de repente su madre le hubiera dejado a sus sobrinos, pero… ¿por qué no?
La clase de inglés se hizo bastante pesada, era muy densa y no tenía ganas de pensar el día de mi cumple…. Pero por fín salimos. Cuando acabábamos de salir, me llama mi madre que qué hacia -¡Mamá! ¡Pues bajando del inglés! ¿Dónde voy a estar?- La verdad pensé -¿Qué te apuestas a que están en Granada?- Pero solo lo sospeché un ratito pequeño.
Total, resumiendo, que llego a mi casa, abro la puerta y lo único que puedo describir es que hacía un calorazo INCREIBLE, pero 3 microsegundos después se encendió la luz y solo recuerdo un ¡¡¡¡¡¡¡SORPRESAAAAAA!!!!!!! Y cuando reaccioné vi que estaban allí Yolanda, M. Elena, Alex, Santi, María, Tamara, Luisa….. y se abre la puerta y aparecen ¡¡MIS PADRES!! Con Ana… y una tarta (de la Perla) y un 21 encima cantando el cumpleaños feliz y yo que no salía de mi asombro… Todo lleno de globos, confeti… ERA UN CUMPLE COMO LOS DE PEQUEÑA.
Lo único que salía de mi boca era, ¡¡que fuerte, que fuerte!! Y lo único que pude hacer fue abrazarlos a todos y darle un millón de gracias.
Mis padres habían traido comida, sidra y demás cosillas así que nos comimos la tarta y ABRÍ LOS REGALOS, ¡qué regalazos!
Primero abrí el de los amigos y he de decir que ¡me encantó! Un marco de fotos digital. Yolanda y Alex quisieron hacerme pasar un poco de vergüenza y me regalaron… bueno un regalo embarazoso (que da muy buenas vibraciones por cierto). Y Yolanda me hizo ‘regar’ con un cuadro que… ¿Cómo lo describo? Solo puedo decir que ‘es mejor, si lo que me pasa, me pasa contigo’
Después vino el de mis padres… ¡una bolsa del MediaMarkt! I can’t believe it… había tres paquetitos dentro, abro el primero ¡Un trípode! –¡¡Oh Dios!!- Abro el segundo ¡una funda! –No puede ser- y abro el tercero y ¡¡¡¡¡ahí estaba!!!! Una REFLEX. Toda para mí, para trastearla y aprender a hacer fotos e irme de paseo y plasmar las cosas que encuentro, desde mi punto de vista… una cámara para TANTAS COSAS.
Mis padres se fueron y nos quedamos allí cenando Santi, M.Elena, Yolanda, Alex y yo. Porque María tenía que irse a clase de baile y Luisa también nos dejó porque tenía una cosa muy importante que hacer al día siguiente.
Estabamos cenando y suena el timbre, va Alex y me dice, es un hombre que pregunta si esta es la casa de Feli, y ha subido… ¿quién es? (Ellos si lo sabían todo, pero no me dijeron nada) Cuando abrí la puerta era ¡¡¡¡QUIQUE!!!!, ¡Dios! ¿Cuántas sorpresas voy a tener en el mismo día? No pudo venir a la sorpresa pero había prometido pasarse después y se pasó, ¡que ilusión! Pues cuando ya se me había bajado otra vez la emoción suena el timbre…¿y ahora? Esta vez fui yo a abrir y allí estaba ¡JUAN! Y su novia Maite… ¡A mi me iba a dar un infarto con tanta emoción! Ellos se fueron pronto porque Juan tenía que prepararlo todo para irse al día siguiente. Los demás nos quedamos.
Descubrimos que Quique es el hombre orquesta y que le des el instrumento que le des, algo saca. Pero sin duda su instrumento estrella es la Guitarra y cuando la estaba tocando, me vino una inspiración extraña y cogí la cámara y me puse hacer fotos, (en manual ¿eh?). Fue mi primer modelo y esas fueron mis primeras fotos y he de decir que para ser las primeras a mi me gustan… y ¡¡al modelo también!!
Cuando me fui a la cama… eran tantas las sensaciones que tenía que no me podía dormir estaba como un niño después de la noche de Reyes, que está deseando que sea por la mañana para poder seguir jugando con sus regalos nuevos. Abría los ojos y ahí estaban todos los regalos, los materiales. Pero los cerraba y me encontraba el mejor regalo de todos… el recuerdo de todas las sensaciones que había vivido ese día. El dia en el que cumplía 21 años y lo compartí con las personas mas importantes que hay en mi vida ahora mismo… con casi todas (Gloria, te eché de menos).
Durante toda la mañana del viernes, estuve limpiando el confeti de mi piso, que para ser solo un canutillo… ¡no veas lo que soltó! Ayudada de mi recientemente descubierta Gran Amiga M.ELENA.
Por la tarde íbamos a hacer la compra para la cena de la noche y llegó mi madre. Con lo cual teníamos coche. Las dos somos unas fanáticas del Mercadona asi que decidimos ir en coche hasta allí. Compramos, pero a la vuelta, una moto se estrelló contra mí coche, pero eso tendrá una entrada a parte. Todos estamos bien.
Llegamos, preparamos la cena que por cierto fue bastante hipocalórica, y riquísima. M. Elena sabe cocinar unas cosas muy CHIC. No le pidas que cocine unas lentejas, pero todo pidele que te haga el plato más refinado del mundo y lo hará.
Todo estaba listo así que nos dispusimos a cenar y a compartir una laaaarga noche de ‘casca’ que son las que más me llenan. Sentados todos los sofás, tapaditos con la manta y hablar y reir hasta que los parpados pesen demasiado. A algunas les pesaron antes que a otras. Y para terminar la noche, como a las 4 de la mañana, me encontré una carta debajo de mi almohada… ¡¡otro regalo!! Un regalo de esos que te llega tan hondo que es de los que no olvidas nunca. Parece que la sorpresas no habían acabado el jueves…
Solo puedo decir que UN MILLÓN DE GRACIAS A TOD@S y que me hicisteis sentir la persona más especial del mundo.
Os quiero
PD: Perdón por el tochazo, pero son tantas emociones.
PD2: No se donde está la cámara compacta y ahí estan la mayoría de fotos, asi que subo las pocas que tengo por aquí. También hay un video, pero se subirá proximamente.
jueves, 22 de octubre de 2009
Cumplir Años
Y hoy 22 de Octubre, ¡es mi cumpleaños!. Hoy hace exactamente 21 años, que me sacaron de mi madre, porque nacer, lo que se dice nacer parece ser que no quería.
No fuí una niña buscada o deseada. Símplemente ¡aparecí! Según cuenta mi madre, Dios me puso en su vida para cubrir un hueco muy grande que había dejado. Y yo creo que yo fuí el punto de enlace entre mi padre y mi madre, de no haber sido así, no se si hoy estarían juntos y tan felices como los veo. Así que aunque en un principio no me buscaban, cada día me alegro más de estar aquí.
Los cumpleaños siempre son días especiales. Por lo menos para mí. Esos en los que recibes llamadas y mensajes de felicitación, y alguno que otro te saca una sonrisa y un par de lágrimas, (aunque he de decir, que desde que apareció el tuenti, los mensajes al móvil han disminuido considerablemente).
Cada cumpleaños lo recuerdo por algo en especial, sobre todo los 3 últimos, supongo porque son los años que los he vivido más intensamente:
El de los 18 (a parte de por aquello de la mayoría de edad) lo recuerdo porque eran mis primeros días en Granada y aun no tenía 'amigos' asi que me fuí a mi casita para celebrarlo y allí, me esperaban mis padres y mis abuelos, con un regalo que no voy a olvidar nunca. Dos álbumes con fotos y textos que resumían mi vida hasta entonces. Con sus luces y sus sombras. Ante todo emotivos y llenos de cariño y muchas horas de trabajo.
Los 19, fue mi primer cumpleaños en Granada, recuerdo que estábamos en clase y de repente todos mis compañeros empezaron a cantarme el cumpleaños feliz.... y después pude celebrarlo ¡como Dios manda! con gente muy muy especial para mí.
Los 20, bueno los 20 los recuerdo por muchas cosas, la primera de todas es que mi cumple cayó mientras estaba en Estancias Clínicas, concretamente en Los Tulipanes y llevé pasteles y todos me cantaron el cumpleaños feliz. Después, recuerdo que íbamos a hacernos la fotos para ese calendario para el viaje de estudios... y de repente tocan a la puerta y veo un Ramo de Flores enorme, y a mis padres detrás, con una pedazo de tarta y sidra/cava para todos. Y allí que lo celebramos. Y después ¿cómo no? también lo celebré.
Y ¿qué pasará con el de 21? Pues que seguro que lo recordaré también por algo.... por lo pronto mirar el blog de M. Elena y descubriréis porque quiero tanto a este personajillo. 'http://www.wheremusicneverends.blogspot.com'/
Mañana lo celebraré, habrá fiesta, y tarta y todas esas cosas que hay en los cumpleaños... ¿habrá globos?
La fiesta va a ser reducida, digamos que VIP, porque alguna gente (bastante gente) no puede venir... pero estarán la mayoría de las personas tan necesarias en mi vida actualmente.
Ya contaré que tal transcurre el día.
No fuí una niña buscada o deseada. Símplemente ¡aparecí! Según cuenta mi madre, Dios me puso en su vida para cubrir un hueco muy grande que había dejado. Y yo creo que yo fuí el punto de enlace entre mi padre y mi madre, de no haber sido así, no se si hoy estarían juntos y tan felices como los veo. Así que aunque en un principio no me buscaban, cada día me alegro más de estar aquí.
Los cumpleaños siempre son días especiales. Por lo menos para mí. Esos en los que recibes llamadas y mensajes de felicitación, y alguno que otro te saca una sonrisa y un par de lágrimas, (aunque he de decir, que desde que apareció el tuenti, los mensajes al móvil han disminuido considerablemente).
Cada cumpleaños lo recuerdo por algo en especial, sobre todo los 3 últimos, supongo porque son los años que los he vivido más intensamente:
El de los 18 (a parte de por aquello de la mayoría de edad) lo recuerdo porque eran mis primeros días en Granada y aun no tenía 'amigos' asi que me fuí a mi casita para celebrarlo y allí, me esperaban mis padres y mis abuelos, con un regalo que no voy a olvidar nunca. Dos álbumes con fotos y textos que resumían mi vida hasta entonces. Con sus luces y sus sombras. Ante todo emotivos y llenos de cariño y muchas horas de trabajo.
Los 19, fue mi primer cumpleaños en Granada, recuerdo que estábamos en clase y de repente todos mis compañeros empezaron a cantarme el cumpleaños feliz.... y después pude celebrarlo ¡como Dios manda! con gente muy muy especial para mí.
Los 20, bueno los 20 los recuerdo por muchas cosas, la primera de todas es que mi cumple cayó mientras estaba en Estancias Clínicas, concretamente en Los Tulipanes y llevé pasteles y todos me cantaron el cumpleaños feliz. Después, recuerdo que íbamos a hacernos la fotos para ese calendario para el viaje de estudios... y de repente tocan a la puerta y veo un Ramo de Flores enorme, y a mis padres detrás, con una pedazo de tarta y sidra/cava para todos. Y allí que lo celebramos. Y después ¿cómo no? también lo celebré.
Y ¿qué pasará con el de 21? Pues que seguro que lo recordaré también por algo.... por lo pronto mirar el blog de M. Elena y descubriréis porque quiero tanto a este personajillo. 'http://www.wheremusicneverends.blogspot.com'/
Mañana lo celebraré, habrá fiesta, y tarta y todas esas cosas que hay en los cumpleaños... ¿habrá globos?
La fiesta va a ser reducida, digamos que VIP, porque alguna gente (bastante gente) no puede venir... pero estarán la mayoría de las personas tan necesarias en mi vida actualmente.
Ya contaré que tal transcurre el día.
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