Pues eso... lo que leeis: Mi cuerpo ha decidido que se va a poner en huelga conmigo y que justo cuando me queda 1,5kg para mi primer objetivo (los 10kg redondos) se va a estancar.
Es muy frustrante cuando llegas y te subes a la báscula, sabiendo que lo has hecho bien (y no has pecado, por muchas tentaciones que haya habido) y ves el mismo número y más cuando estás esperando que llegue el momento ¡-10kg! para poder darte un premio. Pero parece ser que el premio se va a resistir, será para que lo pille con más ganas.
Lo mejor de todo esto (si es que hay algo) es que aunque lleve dos semanas para unos míseros 200gr, sigo perdiendo volumen al mismo ritmo que hasta ahora... será que me estoy comprimiendo, voy a ser ¡¡Feli en winzip!! Lo que no se es donde se está metiendo todo ese volumen... Creo que una de las cosas que está afectando es el ejercicio, que me está haciendo ganar masa muscular y claro eso ¡pesa!. Pero se me está poniendo un culito prieto ^^
Aunque esto desanime un poco, la verdad sigo con esperanzas de llegar al reto que me propuse hace dos meses cuando empecé, ¡los 20kg! si no antes será después, pero no me voy a dar por vencida tan fácil. Hay tiempo, como dicen HAY MAS DÍAS QUE OLLAS y bueno, no me relajaré porque para junio tiene que estar cumplido porque sino Alex me ganará la apuesta y ¡No estoy dispuesta!
Por lo demás preparaos para cuando llegue a los 10...... porque como será más tarde de lo esperado, pues esto hará que lo pille con más ganas!!
No tengo más tiempo de escribir hoy, además pasado mañana me voy a Úbeda a seguir con la osteopatía y no tendré tiempo para actualizar. Hasta pronto
martes, 24 de noviembre de 2009
sábado, 21 de noviembre de 2009
Alicia en el País de las Maravillas
Hay veces que un libro o una simple frase te hace reflexionar. Como ya sabéis, la semana pasada me compré el libro de Alicia en el País de las Maravillas. Y la verdad, es un libro cortito, pero el que tienes que leer con mucha atención, pues está lleno de pequeños detalles. Y para muestra un botón:
Os pongo en situación: Este fragmento pertenece a uno de los primeros capítulos en los que Alicia, después de beber la poción se vuelve pequeña. Después, se come un trocito de pastel y alcanza los tres metros... pensando que nunca recuperará su tamaño Alicia se pone a llorar, pero luego se vuelve otra vez pequeñita.
[...] su pié resbaló y acto segido, ¡plaf!, estaba en agua salada hasta el cuello. Lo primero que se le ocurrió es que había caido al mar. [..]Sin embargo, no tardo en comprender que se encontraba en el charco de lágrimas que había derramado cuando medía casi tres metros de altura. -¡Cuánto siento haber llorado tanto!-exclamó Alicia, mientras nadaba para salir de allí-.¡Supongo que ahora voy a sufrir el castigo ahogándome en mis propias lágrimas!¡Será algo muy extraño![...] (Lewis Carroll)
Leyendo este fragmento me he dado cuenta, que a veces lloramos y nos sentimos mal por algo que creemos que es demasiado para nosotros y no nos damos cuenta de la tontería que estamos cometiendo, hasta que no vienen problemas REALMENTE GRANDES y nos arrepentimos de haber derramado esas lágrimas por cosas tan banales.
Desgraciadamente, no nos damos cuenta. Por eso creo que hay veces que es bueno pararse a pensar si realmente es 'tan fuerte' eso que nos pasa, para así no ahogarnos en un vasito de agua... porque si lo hacemos así, después nos ahogaremos en nuestras propias lágrimas, como le pasó a Alicia.
Espero que este trocito de 'cuento para niños' os haga reflexionar por lo menos tanto como me lo hizo a mí. Y para el fin de semana os dejo con un vídeo que viene muy al caso:
Os pongo en situación: Este fragmento pertenece a uno de los primeros capítulos en los que Alicia, después de beber la poción se vuelve pequeña. Después, se come un trocito de pastel y alcanza los tres metros... pensando que nunca recuperará su tamaño Alicia se pone a llorar, pero luego se vuelve otra vez pequeñita.
[...] su pié resbaló y acto segido, ¡plaf!, estaba en agua salada hasta el cuello. Lo primero que se le ocurrió es que había caido al mar. [..]Sin embargo, no tardo en comprender que se encontraba en el charco de lágrimas que había derramado cuando medía casi tres metros de altura. -¡Cuánto siento haber llorado tanto!-exclamó Alicia, mientras nadaba para salir de allí-.¡Supongo que ahora voy a sufrir el castigo ahogándome en mis propias lágrimas!¡Será algo muy extraño![...] (Lewis Carroll)
Leyendo este fragmento me he dado cuenta, que a veces lloramos y nos sentimos mal por algo que creemos que es demasiado para nosotros y no nos damos cuenta de la tontería que estamos cometiendo, hasta que no vienen problemas REALMENTE GRANDES y nos arrepentimos de haber derramado esas lágrimas por cosas tan banales.
Desgraciadamente, no nos damos cuenta. Por eso creo que hay veces que es bueno pararse a pensar si realmente es 'tan fuerte' eso que nos pasa, para así no ahogarnos en un vasito de agua... porque si lo hacemos así, después nos ahogaremos en nuestras propias lágrimas, como le pasó a Alicia.
Espero que este trocito de 'cuento para niños' os haga reflexionar por lo menos tanto como me lo hizo a mí. Y para el fin de semana os dejo con un vídeo que viene muy al caso:
domingo, 15 de noviembre de 2009
Una auténtica liberación emocional
Exactamente, eso es lo que me ha pasado hoy. Me he reencontrado conmigo misma y con mis ideas y eso ha provocado una autentica liberación emocional.
Después del “notición” del viernes, me quedé un poco lo que se dice “chof”. Era algo que se veía venir, pero aun así me hizo sentir bastante apagada. Y bueno, eso me hizo ver grandes otras cosas que en realidad eran pequeñas y empecé a sentirme mal en general. Por temas varios.
Hoy a medio día, he decidido que ya bastaba de refugiarme en mi “microclima” hundida en el sofá, en el brasero y mirando la tele sin ver nada. Tenía que salir y despejarme, pero necesitaba hacerlo sola.
Así que me he calzado las zapatillas de deporte (porque se preveía que el paseo fuera largo) y de paso me he llevado la cámara, porque justo cuando no la llevas es cuando decides que te hace falta. Así que he salido con ella en la mano. Ella y mis pensamientos eran la única compañía que tenía.
He salido a andar y he pensado que había un barrio de Granada que me quedaba por “descubrir” . Tenía que mirarlo desde otra perspectiva. El Realejo. Siempre paso por allí para ir a clase de inglés, pero como siempre voy tarde o cansada o renegando porque está muy lejos, pues nunca me había parado a ‘disfrutarlo’. He callejeado para volver al mismo sitio, he subido y bajando calles estrechitas, que me hacían olvidarme de que realmente estaba en una ciudad. Parecía un pueblo pequeñito y lleno de encanto.
He pasado un ratito disfrutando del Campo del Príncipe y la vida que tiene, y más hoy, un domingo por la tarde y con el tiempo que hacía. Sentada debajo del Cristo de los Favores me he dedicado a observar a los padres jugando con los niños y a la cantidad de guiris que, como yo, observaban todo el ambiente. He hecho un par de fotos al Cristo, que dentro de las Imágenes, es la que más me gusta… no “el de los Favores” sino todos en general, me gusta mucho la expresión de los rostros de los ‘Cristos’. Así que lo he dejado impreso…
Despues he vuelto a la Calle Molinos andando y viendo la cantidad de Graffitis de “El niño de las Pinturas” que hay por allí. Al final he terminado viendo atardecer desde un banco sentada al lado del Alhambra Palace. Yo sola con mis pensamientos. Y aquí es cuando ha pasado todo, de repente he empezado a pensar sobre lo que estaba siendo mi vida últimamente y he encontrado muchísimas cosas buenas que he ido dejando pasar por culpa de una sola que estaba nublando mi vida; todo se puede resumir en “si lloras por ver el Sol, las lágrimas no te dejarán ver las Estrellas”. Entonces ha sido como sin saber por qué, me he encontrado conmigo misma… con la Feli que siempre ha estado hay dentro pero que he estado tapando. Esa nube me había obligado a ver la mitad de las personas que están a mi alrededor, a sentir la mitad de ellas y ¿cómo no? a disfrutar la mitad de las cosas. Y cuando se ha destapado todo eso, he empezado a llorar, pero lo más bonito de todo es que no ha sido de tristeza. Ha sido como una LIBERACIÓN EMOCIONAL.
Algo que tenía que soltar, que llevaba tiempo ahí dentro y no lo había sacado desde entonces. Y si las cosas no se sacan… malo. Como dice Pereza “que no se quede dentro, que luego huele a muerto”. Pues se ve que hoy ha sido mi momento y se han dado las circunstancias para que salga todo. Y necesitaba hacerlo sola, porque no me apetecía que nadie me consolara, porque ese llanto no necesitaba consuelo (porque repito no ha sido de pena), solo necesitaba ser soltado y punto. Así que allí sentada en mi banco y abrazada a mis rodillas he dejado fluir todo lo que había dentro de mí. Es verdad que la gente me miraba un poco raro, incluso una mujer me ha preguntado si me pasaba algo. Pero le he contestado que no y se ha ido tan tranquila.
Bueno después de esta liberación de emociones he decidido que era el momento de continuar y poco a poco volver a casa, para terminar de asentarlo todo….
No sin antes pasar por el Arco de la Justicia, que siempre me asombra y me hace recordar la leyenda de la mano y la llave. He bajado por la Cuesta de los Chinos para llegar a la Cuesta Gomérez, pero no he llegado a Plaza Nueva, he cruzado la calle Pavaneras y he bajado por San Matías hasta la Fuente de las Batallas. Donde por fín, después de dos semanas queriendo ir, me he dado una vuelta por la Feria del Libro… y ¡he caído! ¿A que no sabéis que libro me he comprado? (Aclarando: LIBROS).
Alicia en el País de las Maravillas.
Alicia a través del Espejo (La segunda parte de Alicia en el País de las Maravillas)
El Mago de Oz.
Os preguntaréis ¿no había otros más infantiles? Pues sí, si había… pero tenía muchas ganas de leerme los originales, no la versión de Disney y yo se que los “cuentos infantiles” siempre se interpretan de otra manera vistos desde la “madurez” o por lo menos desde la inocencia perdida.
De ahí ya he pensado que era el momento de volver a casa, mucho más animada, mucho mejor, mucho más ‘liberada’…. .
Me ha encantado la experiencia de encontrarme conmigo misma… ME CAIGO BIEN Y SOY AGRADABLE.
Después del “notición” del viernes, me quedé un poco lo que se dice “chof”. Era algo que se veía venir, pero aun así me hizo sentir bastante apagada. Y bueno, eso me hizo ver grandes otras cosas que en realidad eran pequeñas y empecé a sentirme mal en general. Por temas varios.
Hoy a medio día, he decidido que ya bastaba de refugiarme en mi “microclima” hundida en el sofá, en el brasero y mirando la tele sin ver nada. Tenía que salir y despejarme, pero necesitaba hacerlo sola.
Así que me he calzado las zapatillas de deporte (porque se preveía que el paseo fuera largo) y de paso me he llevado la cámara, porque justo cuando no la llevas es cuando decides que te hace falta. Así que he salido con ella en la mano. Ella y mis pensamientos eran la única compañía que tenía.
He salido a andar y he pensado que había un barrio de Granada que me quedaba por “descubrir” . Tenía que mirarlo desde otra perspectiva. El Realejo. Siempre paso por allí para ir a clase de inglés, pero como siempre voy tarde o cansada o renegando porque está muy lejos, pues nunca me había parado a ‘disfrutarlo’. He callejeado para volver al mismo sitio, he subido y bajando calles estrechitas, que me hacían olvidarme de que realmente estaba en una ciudad. Parecía un pueblo pequeñito y lleno de encanto.
He pasado un ratito disfrutando del Campo del Príncipe y la vida que tiene, y más hoy, un domingo por la tarde y con el tiempo que hacía. Sentada debajo del Cristo de los Favores me he dedicado a observar a los padres jugando con los niños y a la cantidad de guiris que, como yo, observaban todo el ambiente. He hecho un par de fotos al Cristo, que dentro de las Imágenes, es la que más me gusta… no “el de los Favores” sino todos en general, me gusta mucho la expresión de los rostros de los ‘Cristos’. Así que lo he dejado impreso…
Despues he vuelto a la Calle Molinos andando y viendo la cantidad de Graffitis de “El niño de las Pinturas” que hay por allí. Al final he terminado viendo atardecer desde un banco sentada al lado del Alhambra Palace. Yo sola con mis pensamientos. Y aquí es cuando ha pasado todo, de repente he empezado a pensar sobre lo que estaba siendo mi vida últimamente y he encontrado muchísimas cosas buenas que he ido dejando pasar por culpa de una sola que estaba nublando mi vida; todo se puede resumir en “si lloras por ver el Sol, las lágrimas no te dejarán ver las Estrellas”. Entonces ha sido como sin saber por qué, me he encontrado conmigo misma… con la Feli que siempre ha estado hay dentro pero que he estado tapando. Esa nube me había obligado a ver la mitad de las personas que están a mi alrededor, a sentir la mitad de ellas y ¿cómo no? a disfrutar la mitad de las cosas. Y cuando se ha destapado todo eso, he empezado a llorar, pero lo más bonito de todo es que no ha sido de tristeza. Ha sido como una LIBERACIÓN EMOCIONAL.
Algo que tenía que soltar, que llevaba tiempo ahí dentro y no lo había sacado desde entonces. Y si las cosas no se sacan… malo. Como dice Pereza “que no se quede dentro, que luego huele a muerto”. Pues se ve que hoy ha sido mi momento y se han dado las circunstancias para que salga todo. Y necesitaba hacerlo sola, porque no me apetecía que nadie me consolara, porque ese llanto no necesitaba consuelo (porque repito no ha sido de pena), solo necesitaba ser soltado y punto. Así que allí sentada en mi banco y abrazada a mis rodillas he dejado fluir todo lo que había dentro de mí. Es verdad que la gente me miraba un poco raro, incluso una mujer me ha preguntado si me pasaba algo. Pero le he contestado que no y se ha ido tan tranquila.
Bueno después de esta liberación de emociones he decidido que era el momento de continuar y poco a poco volver a casa, para terminar de asentarlo todo….
No sin antes pasar por el Arco de la Justicia, que siempre me asombra y me hace recordar la leyenda de la mano y la llave. He bajado por la Cuesta de los Chinos para llegar a la Cuesta Gomérez, pero no he llegado a Plaza Nueva, he cruzado la calle Pavaneras y he bajado por San Matías hasta la Fuente de las Batallas. Donde por fín, después de dos semanas queriendo ir, me he dado una vuelta por la Feria del Libro… y ¡he caído! ¿A que no sabéis que libro me he comprado? (Aclarando: LIBROS).
Alicia en el País de las Maravillas.
Alicia a través del Espejo (La segunda parte de Alicia en el País de las Maravillas)
El Mago de Oz.
Os preguntaréis ¿no había otros más infantiles? Pues sí, si había… pero tenía muchas ganas de leerme los originales, no la versión de Disney y yo se que los “cuentos infantiles” siempre se interpretan de otra manera vistos desde la “madurez” o por lo menos desde la inocencia perdida.
De ahí ya he pensado que era el momento de volver a casa, mucho más animada, mucho mejor, mucho más ‘liberada’…. .
Me ha encantado la experiencia de encontrarme conmigo misma… ME CAIGO BIEN Y SOY AGRADABLE.
sábado, 14 de noviembre de 2009
Y llegó el Día
La entrada de hoy pone fin a lo que ha sido una auténtica agonía. A lo que fue en un principio el principal motor que me llevó a abrir este blog para expresar lo que todo ello estaba suponiendo en mi vida.
Ayer, como todos los viernes desde hace dos meses, salieron nuevas listas de resultas. Esta vez, eran especiales aunque no por eso las viví con mayor emoción, eran LAS ÚLTIMAS. Y como estaréis suponiendo por mi manera de escribirlo, NO ENTRÉ.
La verdad esto era la crónica de una muerte anunciada, pero dicen que mientras hay vida hay esperanza y aunque sabíamos que era algo que parecía imposible, mientras hubiera listas siempre te quedaba esa cosita de decir... ¡todavía pueden renunciar dos! Pero no lo han hecho. Ayer, como iba siendo ya costumbre, a las 12 de la noche me llegó un mensaje al móvil en el que se me informaba que las últimas listas de resultas ya estaban publicadas. Y yo las miré y ahí estaba, como siempre, la fatídica frase: Pendiente de adjudicación.
Quedarse a las puertas de algo siempre es más doloroso. Yo me he quedado la segunda y a 0.03 puntos de entrar.
Pero lo peor de todo es la impotencia de saber que si hubiera echado la prescripcion en cualquiera de las otras provincias andaluzas ahora mismo estaría dentro. Y el año que viene podría haber vuelto a Granada y terminaría aquí. No estaría escribiendo esto y todo sería un poquitín más fácil. Y es que como bien dice la frase que últimamente repito hasta saciarme: "Más vale un por si acaso que un si yo lo hubiera sabido". Pero ahora mismo es tarde para lamentarse. Ya no hay vuelta a atrás.
Poco más que decir por hoy. Próximamente entradas más animadas os lo prometo. Solo me queda terminar de aceptarlo.
Ayer, como todos los viernes desde hace dos meses, salieron nuevas listas de resultas. Esta vez, eran especiales aunque no por eso las viví con mayor emoción, eran LAS ÚLTIMAS. Y como estaréis suponiendo por mi manera de escribirlo, NO ENTRÉ.
La verdad esto era la crónica de una muerte anunciada, pero dicen que mientras hay vida hay esperanza y aunque sabíamos que era algo que parecía imposible, mientras hubiera listas siempre te quedaba esa cosita de decir... ¡todavía pueden renunciar dos! Pero no lo han hecho. Ayer, como iba siendo ya costumbre, a las 12 de la noche me llegó un mensaje al móvil en el que se me informaba que las últimas listas de resultas ya estaban publicadas. Y yo las miré y ahí estaba, como siempre, la fatídica frase: Pendiente de adjudicación.
Quedarse a las puertas de algo siempre es más doloroso. Yo me he quedado la segunda y a 0.03 puntos de entrar.
Pero lo peor de todo es la impotencia de saber que si hubiera echado la prescripcion en cualquiera de las otras provincias andaluzas ahora mismo estaría dentro. Y el año que viene podría haber vuelto a Granada y terminaría aquí. No estaría escribiendo esto y todo sería un poquitín más fácil. Y es que como bien dice la frase que últimamente repito hasta saciarme: "Más vale un por si acaso que un si yo lo hubiera sabido". Pero ahora mismo es tarde para lamentarse. Ya no hay vuelta a atrás.
Poco más que decir por hoy. Próximamente entradas más animadas os lo prometo. Solo me queda terminar de aceptarlo.
viernes, 6 de noviembre de 2009
¿Dónde colgaba el columpio Heidi?
Lo primero y antes de nada, comentar lo sorprendida que estoy. No hace ni un mes coloqué un contador de visitas, y lo hice porque no tenía nada claro si la gente leía o no el blog, porque los comentarios son más dificiles de conseguir que las visitas. La gente entra, lee y sale. Pero eso es lo que a mí me interesa, ya, si deja un comentario pues mejor que mejor.
Por todo esto lo coloque. La verdad al principio no muy motivada ya que este era un blog "familiar" que sabían mis amigos y que en un principio se creó para dar respuesta a todas aquellas preguntas inevitables que surgen una vez acabada la carrera... la más significativa de todas ¿y ahora que vas a hacer? Como me cansé de responder mil veces lo mismo, decidí ir contando aquí como se iba desarrollando mi vida post-universitaria.
Pero pronto descubrí que escribir me gusta más de lo que yo creía y que expresar sentimientos, soltarlos al 'ciberespacio' para que los lean presonas anónimas, y no tan anónimas era una tarea ¡más que reconfortante! Y este blog ha ido siendo testigo de las cosas más representativas que han pasado desde Agostó hasta ahora. Como resultado de esta motivación por escribir, de mi manera de expresar las cosas y de seguidores muy fieles y especiales... he de destacar tres de ellos: La primera mi madre, que lo lee y lo comenta con su 'orgullo de madre', la segunda mi prima Ana, que pasen los años que pasen, siempre será mi prima de mi alma y sorprendentemente otra Gran seguidora. Y el último Jose, el terapeutilla....
Gracias a todos ellos y a muchos más... llegué a las ¡1000 visitas! Se dice pronto, pero mil visitas... no me lo habría imaginado nunca. Una cosa que empezó como una prueba.
Y ahora el verdadero motivo de la actualización de hoy: Mi Visita express a Madrid.
Como todos ya sabéis, M. Elena es super fan de Luis Piedrahita y poco a poco ha ido haciendome a mí otra seguidora. Ambas participamos en un concurso de post-it que propuso este en su blog (os aconsejo visitarlo).
Marie, que es toda una artistaza (y no es orgullo de amiga) ganó y como premio, obtuvo dos entradas para ir a uno de sus espectáculos además de un libro dedicado por él.
Pues ya lo teníamos todo y solo quedaba concretar un día para irnos. ¡Menos mal que no estamos haciendo nada! (o por lo menos casi nada) pero con todo lo poco que tenemos que hacer, no encontramos ni un solo fin de semana en el que ambas pudieramos ir. Así que debíamos ir entre semana. -Muy bien, pues vamos entre semana- Pero resulta que yo trabajo (una mísera hora al día si, pero trabajo) asi que si nos vamos un jueves, yo tengo que estar aquí el viernes por la mañana. Una locura, eso es lo que era. Pero ¿acaso no estoy yo acostumbrada a este tipo de cosas? Hagamos un repaso....
1.- Bodies (Barcelona) Fui a Barcelona con Yolanda, un viernes por la tarde y volví el domingo por la mañana y el dato más importante: El lunes tenía un examen.
2.- Bodies (Madrid). Cogí un bus a las 9 de la mañana y estaba aquí ese mismo día sobre las 12 de la noche...
¿iba a ser esto algo nuevo para mí? Entonces ¿por qué no hacerlo?
Pues así lo hicimos, yo me fuí esa mañana a trabajar, con la mochila preparada, el móvil cargado y la cámara vacía.
Cuando salí, (que aquí tengo que hacer un inciso, que por pocas y salgo; que no habrá días en el mundo que tuvieron que venir precísamente ese día a darnos un curso sobre riesgos laborales; Un curso super interesante por cierto, un chico nos advirtió que si escuchábamos un ruido electrico (bzzzz) en cualquier aparato que lo desenchufáramos rápidamente..,) bueno después de esta clase magistral sobre seguridad en el puesto de trabajo... conseguí salir e ir directamente hacia la estación de autobuses, donde ya me esperaba M.Elena, super emocionada con su mochíla 'cual colegiala' con bocadillitos incluidos.
Tras un par de vueltecitas, volvimos a 'La Chocita' para ver el el segundo espectaculo... yo iba con muy pocas expectativas, ya que Luispi había dejado el listón muy alto. Pero ahí estaban ellos, dándolo todo y sacando las carcajadas a los allí presentes.
El mejor momento fue el que da título a esta entrada, cuando nos plantearon esa misma pregunta ¿Dónde colgaba el columpio de la intro, Heidi? y peor aun ¿quién le empujaba?
Después de otro rato de risas, a las 12 de la noche, volvemos a la 'Estación Sur' donde nos montaremos en un autobús que nos llevará a casita de nuevo. Y efectivamente a las 6:25am de hoy viernes, estabamos en casa con los ojos brillantes del sueño pero ¿cómo no? también un de la emoción por haber vivido tantas cosas en tan poco tiempo.
¡Hasta la próxima!
Por todo esto lo coloque. La verdad al principio no muy motivada ya que este era un blog "familiar" que sabían mis amigos y que en un principio se creó para dar respuesta a todas aquellas preguntas inevitables que surgen una vez acabada la carrera... la más significativa de todas ¿y ahora que vas a hacer? Como me cansé de responder mil veces lo mismo, decidí ir contando aquí como se iba desarrollando mi vida post-universitaria.
Pero pronto descubrí que escribir me gusta más de lo que yo creía y que expresar sentimientos, soltarlos al 'ciberespacio' para que los lean presonas anónimas, y no tan anónimas era una tarea ¡más que reconfortante! Y este blog ha ido siendo testigo de las cosas más representativas que han pasado desde Agostó hasta ahora. Como resultado de esta motivación por escribir, de mi manera de expresar las cosas y de seguidores muy fieles y especiales... he de destacar tres de ellos: La primera mi madre, que lo lee y lo comenta con su 'orgullo de madre', la segunda mi prima Ana, que pasen los años que pasen, siempre será mi prima de mi alma y sorprendentemente otra Gran seguidora. Y el último Jose, el terapeutilla....
Gracias a todos ellos y a muchos más... llegué a las ¡1000 visitas! Se dice pronto, pero mil visitas... no me lo habría imaginado nunca. Una cosa que empezó como una prueba.
Y ahora el verdadero motivo de la actualización de hoy: Mi Visita express a Madrid.
Como todos ya sabéis, M. Elena es super fan de Luis Piedrahita y poco a poco ha ido haciendome a mí otra seguidora. Ambas participamos en un concurso de post-it que propuso este en su blog (os aconsejo visitarlo).
Marie, que es toda una artistaza (y no es orgullo de amiga) ganó y como premio, obtuvo dos entradas para ir a uno de sus espectáculos además de un libro dedicado por él.
Pues ya lo teníamos todo y solo quedaba concretar un día para irnos. ¡Menos mal que no estamos haciendo nada! (o por lo menos casi nada) pero con todo lo poco que tenemos que hacer, no encontramos ni un solo fin de semana en el que ambas pudieramos ir. Así que debíamos ir entre semana. -Muy bien, pues vamos entre semana- Pero resulta que yo trabajo (una mísera hora al día si, pero trabajo) asi que si nos vamos un jueves, yo tengo que estar aquí el viernes por la mañana. Una locura, eso es lo que era. Pero ¿acaso no estoy yo acostumbrada a este tipo de cosas? Hagamos un repaso....
1.- Bodies (Barcelona) Fui a Barcelona con Yolanda, un viernes por la tarde y volví el domingo por la mañana y el dato más importante: El lunes tenía un examen.
2.- Bodies (Madrid). Cogí un bus a las 9 de la mañana y estaba aquí ese mismo día sobre las 12 de la noche...
¿iba a ser esto algo nuevo para mí? Entonces ¿por qué no hacerlo?
Pues así lo hicimos, yo me fuí esa mañana a trabajar, con la mochila preparada, el móvil cargado y la cámara vacía.
Cuando salí, (que aquí tengo que hacer un inciso, que por pocas y salgo; que no habrá días en el mundo que tuvieron que venir precísamente ese día a darnos un curso sobre riesgos laborales; Un curso super interesante por cierto, un chico nos advirtió que si escuchábamos un ruido electrico (bzzzz) en cualquier aparato que lo desenchufáramos rápidamente..,) bueno después de esta clase magistral sobre seguridad en el puesto de trabajo... conseguí salir e ir directamente hacia la estación de autobuses, donde ya me esperaba M.Elena, super emocionada con su mochíla 'cual colegiala' con bocadillitos incluidos.
13,30pm, nos montamos en el bus camino de Madrid, después de la tracidional parada en el mismo sitio de siempre, y 5 horas de viaje con una entrada un poco dificultosa a la capital, nos bajamos en la 'Estación Sur'. Desde ahí cogímos el metro rumbo a la Gran Vía madrileña, donde nos esperaba una amiga de M.Elena. Recogímos las entradas y tomamos un cafelito para hacer tiempo.
A las 8 en punto, estabamos entrando al recinto. Teatro "La Chocita del Loro" (nombre gracioso cuanto menos). Un (baboso) amable camarero, nos colocó en primera fila. Que casí podíamos verle los moquillos a Luispi. Tras una breve espera.... el espectáculo comenzó. Risas y más risas durante una hora y algo. Disfrutando como una niña de escuchar el monólogo de los botes de gel en directo... Y de ver a M. Elena con esa cara tan expresiva que tiene vivíendolo todo con gran ilusión.
Cuando el espectáculo acabó, nos invitaron a quedarnos al siguiente (que no era Luispi, pero me reí como nunca). La única condición era abandonar la sala, para que pudieran limpiarla. Así que aprovechamos para salir y visitar al señor roca, que después de tanta risa, mi vejiga lo echaba de menos. Pero justo cuando estaba en la cola, oí como Luis hablaba con Marie, asi que no pude evitar salir y dejar esta tarea tan 'necesaria' para un poco después.
Hablamos con el durante una media horita, mientras tanto nos contó los proyectos que quiere llevar a cabo en su blog, sus nuevas ideas.... y hablar con el en directo, me hizo ver que es una persona muy inteligente y con una gran sensibilidad. Es capaz de ver las cosas desde un punto de vista que al resto de los mortales se nos escapa y de ser una fábrica de ideas originales. Una persona que de esas que están en peligro de extinción. Que me cayó aun mejor, cuando dijo que la gente se iba a "ansiar", mi frase estrella. Nos acompañó al Vips a comprarnos algo para cenar y despues de la foto de rigor y los dos besos, se marchó.
El mejor momento fue el que da título a esta entrada, cuando nos plantearon esa misma pregunta ¿Dónde colgaba el columpio de la intro, Heidi? y peor aun ¿quién le empujaba?
Después de otro rato de risas, a las 12 de la noche, volvemos a la 'Estación Sur' donde nos montaremos en un autobús que nos llevará a casita de nuevo. Y efectivamente a las 6:25am de hoy viernes, estabamos en casa con los ojos brillantes del sueño pero ¿cómo no? también un de la emoción por haber vivido tantas cosas en tan poco tiempo.
¡Hasta la próxima!
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