¿Cómo va mi dieta?

Reglette regime

miércoles, 29 de septiembre de 2010

ESTAMOS DE ANIVERSARIO

Sigo apareciendo por aquí de higos a brevas… pero es que, ¿no habéis escuchado nunca eso de que cuanto más tiempo tienes, menos haces? Pues a eso me dedico últimamente… a no hacer nada. Absolutamente nada. Llega un momento en el que te acostumbras a no tener planes y a que los días se sucedan mientras tú solo te dedicas a esperar a que pase algo: Primero esperar a septiembre, una vez que ha llegado, te das cuenta que tienes que esperar hasta octubre, y cuando llegue octubre… ¿se acabará la espera? Algo me dice que sí, pero ya no me fío de ningún tipo de intuición… De todas maneras ya he decidido que si para el día 10 no se aun nada, me largo para Granada, a buscar lo que sea, a trabajar, a estudiar, a no hacer nada, me da igual, pero necesito salir de mi pueblo de una vez. Me da mucha penilla por mis padres, porque se que estoy siendo un apoyo grandísimo para ellos estos meses, pero creo que algo me dice ¡sal ya de aquí! Y debo hacerle caso.

Entre todas estas cosas la vida sigue, la verdad últimamente no me puedo quejar, tengo GRANDES escapadas a Granada, unas mejores que otras, pero todas me cargan las pilas. Este mismo fin de semana, ha sido uno de esos que se recuerdan siempre, en los que terminas haciendo lo que menos planeado tenías, empalmando una boda (súper arregladísima) con una salida en vaqueros y zapatillas y una noche entera sin dormir… ¡¡y todo en el mismo día!! Y todo eso compartido con personas que te importan muchísimo, Cintia, ¡que se me casó!; Yolanda, que…. ¡que me sacó a la calle esa noche! (y hasta ahí puedo leer). Solo añadir que una también tiene derecho a sentirse Sara Carbonero de vez en cuando ¿verdad?

Y entre tanto, he celebrado un ANIVERSARIO… ¿aniversario? ¿Feli escondes algo/alguien? Pues no, no escondo nada, la verdad, todos lo sabéis ya subliminalmente: Ayer HIZO UN AÑO QUE ME PUSE A DIETA.

Si 365 días…, bueno vamos a ponerle 300 días, por aquello de dejar 60 salidas de tono, o del redil… Un año, en el que he descubierto que mi fuerza de voluntad puede ser ENORME… y que si he conseguido esto, la verdad, creo que solo es cuestión de proponerse las cosas. Y mentalizarse, esa es la palabra, mentalizarse, concienciarse y madurar las decisiones dentro.

Yo no decidí lo de ponerme a dieta de la noche a la mañana… decidí que debía hacer algo a principios de Agosto del año pasado y casi dos meses después, (el 28 de Septiembre de 2009) fue cuando empecé la cosa en serio… y cuando digo en serio, lo digo así. Yo no dije, “el lunes me pongo a dieta” no… yo fui un martes, creo y después de haber valorado los pros y los contras. A día de hoy tengo en mi cuerpo 20 (y tantos) kilos menos y estoy reuniendo fuerzas para perder otros 7 u 8 más (y ver el 6 en mi peso) quiero pesar 69kilos, y no por lo erótico del número, sino porque pienso que habiendo estado toda mi vida gorda, no creo que me viera bien con menos peso de 70kg… pero me hace ilusión ver el 60 en mi peso, por eso me vale con 69.9 (jajajaj, cada una tiene sus caprichos no?)
El llegar aquí no ha sido fácil, y no le diré a nadie JAMÁS, que es fácil perder peso. NO es fácil, es muy muy difícil y la gente que tenemos tendencia a engordar, es una autentica pesadilla. Es estar siempre midiendo lo que comes, saber que si te has pasado un día, te tiras tres compensando lo que has hecho ese día. Se restringe la vida social un montón, que eso nadie lo cuenta de las dietas… esa es la parte de las dietas que se “omite”.

Con esto de estar a dieta, me he dado cuenta, de que toda nuestra vida social se hace alrededor de una mesa: se queda con los amigos para desayunar, para una cerveza, para comer, para merendar, para cenar… o si simplemente “quedas”, siempre terminas diciendo: “oye, ¿quieres algo?” todo es así.

Da la vida, que mi círculo social, mis amigos, son lo más comprensivos del mundo y la verdad en ningún momento les ha molestado el tener que comprarse algo “guarro” para cenar y subir a mi casa para que yo pudiera cenar una ensalada. Eso en general, y por particularizar en algunos, Alex, que me arrastró y consiguió aficionarme al gimnasio (y como lo echo de menos ahora… necesito clases de M.Fusion y decir MUERTE de vez en cuando), y Yolanda, y su familia… pobrecita su madre, que le tengo la cabeza “quebrá” porque una vez cada mes (o dos) me adoptan en su casa para osteopatía… y la pobre siempre me pregunta que yo que puedo comer. A priori parece fácil, pero sí, limita un poquito la vida.

Luego en cambio, hay refuerzos muy grandes, ME VEO GUAPÍSIMA. Si queda muy narcisista, pero yo me miro al espejo y digo: ¡Hosti Feli, que cambio has dado! Y llego a una tienda y pido una talla 46… que sí, que alguien dirá ¡Diooooooos una 46!, pero habiendo vestido una 52/54… una 46 es una talla “normal”. Y me puedo comprar un vestido en una tienda “normal” y casi me he despedido de las tiendas de “tallas grandes” y ahora tengo una gran colección de botas, porque la mayoría me entran de la caña…

En fin, que me gusta el cambio… ahora, después de este descanso veraniego, en el que mi único objetivo era no engordar y la verdad que lo he conseguido (y le tenía un miedo atroz al verano), voy a ver si le doy un achuchón y pierdo esos 7 u 8 que quiero perder y ya, a luchar para siempre para mantenerme así.



Espero escribir otra vez dentro de un año, y que las cosas sigan como hasta ahora, en cuanto a fuerzas y resultados se refiere…


PD: ¡¡¡Estoy admitida en Antropología, aquí en Granada!!! Las cosas se van arreglando poco a poco

viernes, 3 de septiembre de 2010

Vuelvo a ser Novata

Lo prometido es deuda, y como dije que contaría las cosas cuando estuviera segura de ellas, aquí va una de ellas: ME VUELVO OTRA VEZ UNIVERSITARIA. Empiezo un master en Murcia el día 19 de Octubre (si Dios quiere y no pasa nada… ¡que es bueno decir estas cosas visto lo visto!)
Y esta vez, soy novata de las de verdad. Voy a vivir experiencias que normalmente la gente vive cuando empieza en la universidad y no cuando va a hacer un postgrado, pero ¿qué le voy a hacer?

Lo primero que dicen que se siente cuando te vas a la universidad, es la pena de tener que dejar tu pueblo/cuidad, salir de casa, dejar a tus amigos de toda la vida, el ambiente donde te habías criado… para empezar de “cero”, una vida totalmente distinta en una ciudad totalmente distinta…. Pero, ¡a mí eso no me pasó! Lo único que sentí pena era por dejar a mis padres aquí. Pero salir de un pueblo al cual odiaba, donde no me sentía para nada querida, donde no encontraba a nadie que me aportara la “amistad” tal y como yo la entendía, donde no compartía gustos ni intereses con nadie y donde era la “rarita”, no me supuso ningún esfuerzo como comprenderéis. ¿Podría ir algo peor? Eso no me asustaba. Además, todos éramos nuevos y así sería mas fácil formar un grupo.

En cambio ahora, que me mudo a otra ciudad y dejo MI Granada por algún tiempo, ahora si se lo que sentían cuando se separaban de sus queridos pueblos. Ahora si se lo que es dejar amigos, conocidos, confidentes, compañeros de risas y de experiencias atrás, para seguir viviendo mi propia vida. Ya se que no es definitivo, y que vamos a seguir ahí todos pero ya se sabe, no es lo mismo. Ahora es más difícil cuadrar horarios o días para estar juntos y ya no puedo decir: ‘Oye, ¿unas teterías?’ y que media hora después esté tomándome un té (pakistaní, por supuesto). Ahora hay que planearlo. ¡¡Vamos que voy a echar de menos hasta a las gitanas que ofrecen romero!!



El segundo problema al que se enfrentan los preuniversitarios es a la BUSQUEDA DE PISO y de los respectivos compañeros. Miedos a irte con tus amigos de toda la vida y que la convivencia rompa esta relación, miedos a irte con gente desconocida, vivir solo, ¡cocinar!, ¡planchar!, ¡limpiar!..., casa extraña, gente extraña…
Pues, yo tampoco tuve ese problema, me tuve que adaptar a vivir sin papá y sin mamá, eso sí. Y tuve que descubrir que la clave de un buen planchado es un buen tendido, y la existencia de los Tupper (los cuales tenía que preparar yo porque mis padres se negaron)… Pero todo esto lo hacía en mi propia casa, en un piso (de mis padres) acondicionado enteramente para mí, donde no faltaba un detalle, y si faltaba se compraba y punto.
Pues, a mis 21 años (casi 22) voy a vivir la experiencia de compartir piso. Y la vivo con los mismos miedos que la vivió cualquier otra persona a los 18. Ir a buscar piso a una ciudad la cual a penas conoces, compartir con gente que conocerás según vayas viviendo con ell@s... Y un sinfín de dudas y misterios que supongo que se irán resolviendo poco a poco.



Ahora mis mayores inquietudes, dudas, ansiedades, se basan en SOCORRO VOY SOLA, necesito socializarme por allí. Y la gente que hace un master suele tener ya su ambiente, su rutina, y a priori veo complicada la tarea de iniciar un nuevo círculo. Y digo que la veo complicada, pero no imposible, me tengo por una persona lo suficientemente extrovertida como para poder establecer relaciones nuevas en ambientes nuevos, pero eso no quita que asuste un poco.



La semana que viene iré a formalizar mi matrícula y a buscar el que será mi nidito durante los próximos 7 meses, no dudéis que estaréis informados de todo. Empiezo una aventura y ya dice el señor Fito, que: “lo que me llevará al final, serán mis pasos no el camino”



Y, para terminar, una frase de Miguel de Cervantes:

“A buscar aventura, que la halla el que se muda”

 
 
 
 

martes, 31 de agosto de 2010

Nada pasa por Casualidad

Cada día me gusta más esta frase…


Y verdaderamente, hoy a 31 de Agosto, sigo pensando que nada pasa por casualidad. ¿Qué pasa? No he tenido el verano que yo deseaba y que desearía cualquier persona, ya lo se. Pero a veces, hay que saber sacar partido a lo que te viene. El otro día leí, en no se que blog, que nosotros mismos somos los que atraemos las cosas “malas” o “negativas” hacia nuestras vidas, por algo de una vibración energética que transmitimos. De tal modo que, no podemos evitar tener situaciones indeseables en nuestras vidas, pero lo que sí podemos hacer, es cambiar el modo en que nos las tomamos o las afrontamos. Si lo que nos pasa, lo afrontamos de una manera positiva, la racha de mala suerte acabará antes que si nos encerramos en decir “que asco de vida” (por cierto, inciso desde aquí, a la gente que aun no conoce la página ADV, por favor, visitadla, porque es una gran manera de sonreír).

Bueno y haciendo balance de este verano, puedo decir que no ha sido el mejor de mi vida, pero que también he conseguido sacarle jugo. La primera lección aprendida es: NO HAGAS PLANES, no sabes cuando se te van a ir al garete. Y puesto que esto es una lección que me he grabado a fuego, no se donde voy a estar dentro de un mes. Puedo intuirlo, pero como yo soy una mujer que no suele tropezar dos veces… las cosas irán contándose cuando tenga la seguridad de que efectivamente van a ser así. (y las contaré, eso espero) Posiblemente mi vida de un giro de 180º, y pase de ser “un parásito de la sociedad” a la mujer más ocupada del mundo. ¡¡Pero también puede que no!! ¿Quién sabe? (El próximo viernes, espero saberlo o por lo menos en parte) ¡¡Qué misterio ¿eh?!!
También después de casi dos meses de “retiro espiritual” en mi pueblo, volví a mi querida Granada y lo hice para comprobar que me encanta como huele a “mi casa” cuando abro la puerta, que me hace sonreír solo el estar por allí, que soy la persona más afortunada del mundo porque a mis 21 años puedo decir que tengo casa y coche…. Y también para descubrir que estos meses me han aportado madurez, fortaleza, valentía… y que ahora río con más ganas, y disfruto al máximo los momentos con amigos. Volví 3 días y no paré: enfados, reconciliaciones, reencuentros, puntos, risas, confidencias, más risas, claridad. Algunas personas, también han descubierto este cambio, así que se ve que se nota desde fuera, y eso me alegra porque parece que no es percepción mía, aunque algunos lo consideren pensamientos masculinos... ¡jaja!
Después de estos días, volví a mi “recogimiento pueblil” y dejé de ser un parasito, y descubrí que he estado perdiendo el tiempo todo este verano: me corté las uñas que habían alcanzado la longitud máxima de toda mi vida, me quité la manicura francesa (si, si, lo que leéis es verdad) y… VOLVÍ A SER UNA FISIO. Ahora tengo 4 pacientes, que hacen que me sienta reconfortada cuando veo que algunas cosas que hago por “experimentar”, por “ver que pasa”, diciendo: “a mi me dijeron que esto se hacía así” y por dentro con los dedos cruzados para que aquello funcione… realmente FUNCIONAN, y veo que mejoran y eso es una sensación indescriptible. Pero para ser una fisio que se precie, necesitaba mi camilla, que CASUALMENTE, estaba en Granada… así que no tuve más remedio que ir a por ella. Y CASUALMENTE fui en fin de semana y CASUALMENTE nos juntamos “los de siempre”, después de tiempo sin coincidir por allí. Y llegar y descubrir, que aunque pase mucho tiempo, nada cambia, y hacer cosas que hacía mucho tiempo que no hacías, y hablar hasta las mil… eso, también es indescriptible y ya da menos vértigo que mi vida de un giro, porque se que el “eje de giro” se va a estar quieto, por mucho que cambien las cosas.

Así que Gracias Yolanda, Alex, Santi (y demás apoyos) por demostrarme que nada va a cambiar y que, aunque estemos uno en Pekín, otro en Sidney y otro en Nueva York…, seguiremos siendo nosotros.

Y aunque esto vaya quedando ya un poco “tochazo”, hay alguien que se merece una mención especial. Creo que le va a sorprender un poco todo esto, pero… ¡se lo merece! Es alguien a quien siempre he querido mucho, pero mucho, mucho. Pero con la que desde unos años a atrás, compartía más bien pocos momentos. Y no voy a entrar en motivos, porque simplemente no los hay. Pero este verano, ya sea por la situación, porque yo no me he ido, porque ella tampoco, porque podíamos estar en remojo juntas, hemos compartido más tiempo. Y descubrir que por mucho que pasen los años, ella siempre será MI PRIMA ANA, con la que he compartido TANTÍIIIIISIMAS cosas, y la que ha sido mi vía de escape más cercana en estos meses. Todo esto y mucho más hacen que este parrafito vaya con todo mi cariño y mi pasión de prima dedicado ENTERO PARA ELLA. ¡¡Gracias Ana!!





Y ya…. ¡lo dejo aquí! Tanto tiempo sin escribir hace que pasen estas cosas…





Un abrazote


domingo, 1 de agosto de 2010

Por fin todo vuelve a la “normalidad”…

Pues sí, por fin vuelvo a tener un poco de tiempo para actualizar esto. Hemos vuelto a casa después de dos semanas de infarto, y aunque aun estamos adaptándonos, ya estoy volviendo a centrarme y he decidido sentarme un rato para mantener esto actualizado.


Ya os conté mis planes de verano, una entrada muy bonita ¿verdad?, bueno pues de todo eso que conté solo me fui a Almuñecar… el resto de cosas se truncaron un poquito.

Primeramente, el viaje a Portugal-Galicia, una semana antes de la supuesta salida, me llamaron para decirme que el viaje se había cambiado de fecha porque no había suficientes personas inscritas y que iban a aplazarlo hasta el 17 de Julio para ver si se cubrían las plazas. Y no habrá días en el mundo (¿no dicen que hay más días que ollas?) que justo ese día tenía una boda superimportante, de esas a las que no puedes faltar. Así que… decidí cancelar ese viaje y por suerte me devolvieron todo el dinero (me lo han devuelto al mes…, y ¡¡porque mi madre se dio cuenta de que no nos habían hecho el ingreso!! Encima de que me dejan sin viaje me querían dejar también sin dinero). –No pasa nada- dije.- Todavía me queda Nottingham- ¡Ilusa de mí!

Tres o cuatro días después de esto, me compro mi billete de avión a East Midlands, ¡rumbo a Nottingham! La tierra de Robin Hood. Pero cuando escribo al coordinador para decirle que ya tengo el billete y la hora de llegada, me contesta y me dice que por problemas de la crisis (maldita crisis… ¿quién inventó esa palabra?) no tienen suficientes usuarios como para pagar al personal y por consiguiente no pueden tener el centro abierto. Permanecería cerrado hasta el mes de Septiembre, como mínimo. –Me quedo también sin viaje- Pensé. Pero me dieron la opción de irme a un centro muy parecido en un pueblecito muy cerca de Londres. Ellos me pagarían el transporte hasta allí, ya que mi avión seguía llegando a Nottingham. ¡Todo solucionado! ¿no?

Pues efectivamente, NO. Era un miércoles, justo el día en que iba a escribirles de nuevo confirmándoles que aceptaba la opción que me proponían y que me cambiaba a Londres. La ciudad me encanta aunque ya la haya visto bastantes veces, pero seguro que me quedan millones de rincones por conocer.

Me desperté sobre las 10 de la mañana y veo en mi móvil una llamada perdida de mi madre, -¡Qué raro!- pensé, y cuando iba a llamarla a ver que quería, de repente se abre la puerta de mi dormitorio y aparece mi madre diciéndome que nos vamos al hospital con mi abuelo que estaba pachucho. Abajo, en su casa estaba ya el médico. Ella se iba en la ambulancia y yo iría en el coche.

Yo, que soy tan valiente, salgo a correr para abajo a ver qué es lo que ha pasado, sin desayunar y sin meterme nada al cuerpo. Yo que soy tan lista, sabiendo que yo estas cosas sin nada en el cuerpo no las aguanto… y llego abajo y en cuanto vi el suero, me empezó un sudorcillo frío, un temblorcillo de piernas y empecé a ver puntitos. ¡Joder, me estoy mareando! Y como no quería montar el espectáculo, disimuladamente entre todo el follón que se armó, subí a mi casa y, como pude, me hice el café más cargado que puede tomarse una persona. Aunque antes de tomármelo tuve que estar un ratito con la cabeza entre las piernas, sentada en una silla. (Pero de esto no se enteró nadie hasta horas/días después). Ya una vez recompuesta volví a bajar y, ahora sí, serví de ayuda en vez de “estorbo”. El resto ya lo sabéis. Infarto, mucho haloperidol, pillar cabras inexistentes, espantar a perros que nadie ve, vender mulas, coger cebada… vamos lo que es un “pim, pam, toma lacasitos” en toda regla. Después las cosas se fueron complicando, y ahora, por lo pronto volvemos a estar en casa, un poco más dependientes de lo que nos fuimos.

Es de entender, que con esa situación pensara: “¿Cómo me voy a ir de voluntaria? ¡si me ha salido el voluntariado en casa!” (Algún día contaré algunas de las aventuras hospitalarias) Y así fue como se canceló también mi viaje a tierras inglesas.

Ya veis, del verano que tenía planeado, a lo que ha quedado hay una “sutil” diferencia. Ya se sabe que las casualidades no existen, y que todo pasa por algo. Así que visto así, posiblemente “algo” tendría que hacer yo este verano en mi pueblo o para “algo” servirá todo esto ¿no?... Y, si no es así, la verdad consuela mucho pensarlo.

…



El miércoles pasado volvimos. Y el jueves, mientras comíamos, mi madre le dice a mi padre… “Que inocente es, ¿a que sí?”. ¡Ey! ¡Ey! ¡Ey!, un momento, ¿qué esta pasando aquí? ¿Qué me estoy perdiendo? (risas por parte de ambos)/ (mosqueo por mi parte). Y minutos después de hacerme rabiar un poco me sueltan: QUE TE ESTAMOS COMPRANDO UN COCHE. Mi cara de shock debió ser indescriptible…, solo sonreí y no fui capaz de decir casi nada. Eso fue el jueves a medio día… y 24h después tenía en mis manos las llaves de un GOLF gris perla, increíblemente nuevo para ser de segunda mano e que me queda increíblemente bien. (jajaja).

Mi señor padre, que es más infantiloide que yo, si cabe. Se lo quería llevar a una comida sin ni siquiera dejarme verlo. Pero ¡conseguí imponerme! No creáis, que no me dejo conducirlo. Solo me monté, lo flipé un ratito… y ¡¡¡¡se lo llevó!!!! SE LLEVO MI COCHE. EL mismo que un rato antes me había dicho, que no se podía coger en todo el fin de semana porque había que arreglar algo del seguro. Unas tres horas después, por fin volvió y pude conducirlo (pero un ratito pequeño, no os creáis) y descubrir lo cómodo y lo infinitamente chuli que es… y que es “mucho más coche que el famoso saxillo”. Pero después de volver de mí “vuelta de estreno”, el coche quedó confiscado en mi cochera, de donde no puede salir hasta mañana. Ahora solo puedo entretenerme en abrirlo, cerrarlo, escuchar música y mirarlo. Jajaja. ¡Que, otra cosa no, pero música si puedo escuchar! Vaya equipo de sonido que lleva el coche. Su anterior dueño, era el típico que le gusta llevar el coche arreglaillo y ¡no os quiero contar nada!

Por ahora estas son todas las novedades, ya os iré contando como sucede lo que queda de verano.



PD: Las fotos próximamente, que no las tengo en este ordenador.

 
 

jueves, 22 de julio de 2010

Autopromocionandonos

¡¡Hola de Nuevo!!
Reaparezco otra vez con una entrada corta, ya sabéis que la situación está bastante complicada. Para los que andeis preocupados os digo que la cosa está regular. Está estabilizado pero aun no remonta (y sinceramente dudo que lo haga) y al infarto se le han sumado otras cosas que hace que el infarto haya pasado a un segundo plano. Pero bueno, ya os iré informando.

Hoy escribo para autopromocionar un blog, que seguramente habréis visto ya por los "blog que sigo" que ha nacido de la unión de cuatro bloggers con una cosa en común, la fotografía (solo uno de nosotros es "profesional"): Silvia, Take, Alex y Yo misma.
En el pretendemos poner en común cosas, hacer concursos y sobre todo hacer de este un lugar de encuentro para toda la gente que esté interesada. ¡Seguro que nos divertimos mucho! Como había que empezar con algo, hemos empezado con un concurso de autorretratos, para presentarnos y ahora mismo estamos en plenas votaciones, así que os invito a que os paséis a echar un vistazo. Y como a este no llegáis a tiempo, os vayais haciendo a la idea de que los próximos serán aun mejores y esperamos contar con un montón de participantes.

Poco más por ahora, espero volver pronto con buenas noticias.

lunes, 19 de julio de 2010

Los ultimos acontecimientos

Entro solo para decir que sigo viva. Stop. Muy desaparecida. Stop. Ando liada de hospitales. Stop. Mi abuelo está bastante pachucho. Stop. Al garete todos los planes de verano. Stop.
Volveré

sábado, 19 de junio de 2010

Planes de Verano

Y como ya anuncié en la entrada anterior, (y como ya tengo tiempo cumplo lo prometido) esta entrada va sobre mis planes de verano. Ya que he tenido un año raro y con pocas ocupaciones, hace como cosa de un mes empecé a buscar planes “alternativos” para el verano. Y cuando digo “alternativos” me refiero a algo que no sea pasar tres meses de pueblo… Que uno está bien, pero así una sobredosis grande ¡cansa! Así que me puse en busca y captura…

Lo primero que surgió (que busqué) fue un viajecito al extranjero… me puse a mirar, pero todo era demasiado caro, y entonces barajé la opción de irme a un “campo de trabajo”, de voluntaria. Para a la vez que conozco zonas nuevas, practico idiomas, conozco gente de todo el mundo y además hago algo por la sociedad… Pero, seamos francos, mi espíritu aventurero no es tan grande como para irme a Sudáfrica o a zonas realmente peligrosas. Y más siendo la primera vez que me iba. Además por respeto a mis padres, paso de ponerme en peligro innecesariamente (por muy buena experiencia que sea). Así que busqué por Europa, pero la mayoría eran trabajos de reforestación, de construir escuelas, etc.… y yo siendo sincera, no estoy hecha para ese tipo de trabajos, lo mío no es cavar o poner ladrillos, simplemente no sirvo para eso. Yo quería un voluntariado más social. Y el único campo de trabajo que me ofrecía eso era uno en Alemania, donde te exigían un nivel “básico” de alemán, yo sé decir, buenos días, buenas tardes, por favor y gracias y creo que eso no llega al nivel de “básico” así que también lo descarté… Cuando ya me estaba dando casi por vencida, pensé en la última opción: ¿y si no lo hago a través de campos de trabajo? ¿Y si me busco yo una asociación/entidad que acepte voluntarios extranjeros? Y a ello que me puse… Para eso sí que necesitaba manejar el idioma del país donde me fuera, y a parte del español, el único idioma que “chapurreo” es el inglés. Así que dije, vale: Reino Unido. 
Busqué en mil páginas, mil foros y otras tantas cosas y al final encontré la Asociación que yo estaba buscando. Vitalise, se llamaba. Cuando vi el proyecto que tenían, escribí un email al coordinador de voluntariado, diciendo que era una chica española, que estaba interesada en ir de voluntaria este verano a alguno de sus centros (bla, bla, bla). Este correo, fue en plan “voy a tantear el terreno”, ver más o menos como estaba organizado todo y ver si me “fiaba”. No habían pasado ni dos horas cuando ya me habían contestado mandándome toda la información necesaria, que se hacía en cada uno de los cinco centros, como ser voluntaria... ¡¡¡TODO!!! Así que me puse manos a la obra y como resultado: Me voy del 31 de Julio al 14 de Agosto, a Nottingham (si, si, con Robin Hood) a un centro de personas con discapacidades físicas.
Me hace una ilusión increíble, ya he visto fotos del centro, el programa de actividades de las dos semanas que yo estaré por allí en fin TODO, y solo puedo decir una cosa, que creo que de todas las experiencias que se pueden tener en la vida, esta va a ser una de las que recuerde SIEMPRE.
Me voy sola, totalmente a la aventura, casi sin saber qué o quiénes me voy a encontrar por allí, a trabajar mucho, a estar perdida, a encontrarme, a practicar inglés, a sacar sonrisas, a que me saquen a mí, a crecer como persona, a aprender cosas, a aportarles a ellos parte de mí, a entregarme… en definitiva, a VIVIR COSAS NUEVAS. Supongo que cuando vuelva de todo eso, haré una ultramegaentrada, contándooslo todo. (y seguramente otra con los preparativos).

Bueno, pero ¡¡ahí no acaba mi verano!!, Hace un par de semanas mi madre me llamó para decirme que ya habían salido los Campamentos de Verano que la Diputación saca todos los años para jóvenes de entre 18 y 30 años. (Se le llama joven a cualquier cosa ¿eh?) y me dijo que si me interesaba. Pero la verdad, este verano todo el mundo o trabaja, o no puede, o no tiene dinero, o está “disca”… Y yo le dije, -Si, mamá, muy bien. Si la verdad está bastante bien, pero… ¿cómo me voy a ir yo sola?- A lo que mi madre respondió: -A ver, Feli, hay 52 plazas, no vas a ir tú sola, irán 51 personas más.- Le dije que me lo pensaría, y dos horas después estábamos reservando mi plaza. ¿Resultado? ¡¡Me voy del 9 al 15 de Julio de Campamentos a Portugal-Galicia, con 51 personas a las cuales no conozco…!! Un acto un poco atrevido, ya lo sé. Pero sinceramente, como ser sociable que soy, ¡espero conocer a alguien pronto! Porque si no puedo reventar, tanto tiempo sin hablar… Así que otra aventura nueva y (para mí) arriesgada, no solo por el hecho de descender el río Umia en canoa, sino por irme sin conocer a nadie… También os contaré qué tal cuando vuelva. ¡¡Espero que muy bien!!

Y, la última escapadita (este mismo Lunes), se la reservo a mis padres, que los pobres también tienen derecho a (sufrirme) disfrutarme, aunque sea de cuando en cuando. Y mientras ellos se van de “Escuela de Verano de Servicios Sociales” (formación) yo aprovecho su estancia en Almuñécar, para estar una semana dorándome al Sol. Ellos se van de curso y yo a la playa. Que buena falta me hace porque tengo blanco Neutrex. Ahora pasaré de tener color enfermizo, a color “normal” (no aspiro a moreno). En verdad, la “semana” se queda en 4 días, porque el jueves me vuelvo a Granada, que ¡vamos de graduación!, que uno que yo me sé, ya ha acabado sus días como universitario y hay que ir a celebrarlo. Por cierto, lo de la Escuela de Verano de mis padres, tiene gracia, han ido todos los años que yo he estado estudiando, pues es la época propicia: JUNIO, y siempre me ha dicho mi madre ¿no te vienes? (irónicamente) y este año, que si que puedo… ¡no me dice nada! (ejem). Pero yo como persona sufrida que soy, y discreta ante todo: “Mamáaaa, que este año si puedo ir a Almuñécar, ¿no me invitas?” Y como madre mía que es, no se negó y ¡¡allá que voy yo de acopling!! (también lo contaré no sufráis)


Bueno esos son mis planes para el verano, como veréis es un verano tranquilito... jiji. Ahora ando preparándolo todo, y de limpieza general de mi piso, para dejarlo preparado para ¡no sé cuando! Si, señores, estoy en una gran encrucijada (que se desvelará más adelante) y no tengo tan claro que vuelva a Granada en Septiembre. Y la verdad resulta un poco raro, limpiar y colocar cosas, sin saber si estas cosas te esperarán en septiembre o no… Bueno si no es en Septiembre, será en Mayo del año que viene (y estamos hablando de vivir) pero a este piso le quedan aun muchos fines de semana y muchas cosas por vivir.

Aunque mi verano se plantee así de movidito, en verdad voy a echar de menos cosas. Cosas granadinas como por ejemplo: El YO10 (y sus clases de M. Fusión, con mi compi), Paseos nocturnos hasta el Paseo de los Tristes, ¿quién es?, “la policía”, el calor (ah! El calor no), a mi exiliada Jienense, cenas/comidas/fiestas improvisadas… Pero todo eso volverá, prontísimo, antes incluso de que nos demos cuenta. Y si estamos cada uno en un sitio: ¡¡SIEMPRE NOS QUEDARÁ NUESTRO FIN DE SEMANA!! ¡¡Os voy a echar de menos!!




PD: Si el año pasado me quedé sin plan B.... este año tengo: Plan A, Plan B y Plan C (que de los errores tambien se aprende.